8 de mayo de 2019

Fichar en la empresa: ¿volvemos al Pleistoceno?

Reloj de fichar.  Museo de Siglujfördur, Islandia
Cuando era más joven trabajé en una gran empresa que obligaba a fichar a sus trabajadores. Yo compartía un despacho con tres  jóvenes más, y también tareas muy poco cualificadas.  Nos convertimos en un equipo compacto que aportaba penas, alegrías y muchas ganas de vivir.  Buscábamos siempre la forma más lúdica de llevar a cabo nuestras tareas rutinarias y no perdíamos ocasión de organizar algún juego o actividad que iluminase un poco nuestros grises días de chupatintas.

Todas vivíamos lejos del trabajo y eso nos obligaba a madrugar muchísimo, porque el retraso a la hora de entrar se penalizaba económicamente.  Eso sí, los jefes que nos rodeaban estaban exonerados  de fichar, nadie se preocupaba de la hora en que entraban o salían del trabajo.

Y enseguida nos dimos cuenta de que la humillante tarea de fichar cada mañana  podría convertirse en un motivo de juego y burla encubierta hacia aquella disposición tan injusta.  De modo que, a lo largo de un mes aproximadamente, las cuatro habíamos perdido sin saber cómo nuestra tarjeta de fichar.  El Departamento de Personal (así se llamaba entonces) nos contemplaba con recelo pero no tenía otro remedio que hacer  un  duplicado si quería que la trabajadora siguiera fichando cada día.

De forma que enseguida conseguimos tener todas un duplicado de nuestra ficha.  Los cuatro duplicados eran escondidos en un lugar recóndito, al que cada mañana accedía la primera de las cuatro que llegaba al trabajo y se encargaba de fichar por las otras tres con los correspondientes minutos de diferencia entre fichaje y fichaje para que no se viera que habíamos llegado todas a la vez.

Quién llegaba la primera cada semana era algo que teníamos magníficamente organizado en función de las actividades extralaborales de cada una de nosotras, claro, y  siempre llegaba unos diez minutos antes de la hora oficial de entrada para asegurarse de que  no habría moros en la costa en el momento de fichar.  Y nunca los hubo.  Los  demás trabajadores que fichaban en nuestro reloj llegaban justo a su hora (más tarde que nuestra avanzadilla), nuestros jefes siempre llegaban una hora más tarde como mínimo, y los empleados del Departamento de Personal recelaban pero nunca se molestaron en madrugar para pillarnos con las manos en la masa; supongo que debido a una mezcla de pereza y de diversión por lo que suponían que estábamos haciendo.

Al fin y al cabo, ellos eran responsables de contar el número de horas de cada trabajador de acuerdo con lo que decía su ficha, no de vigilar cómo se llevaba a cabo el procedimiento. (Y nosotras lo sabíamos 😈).

Esta burla a la normativa vigente podía realizarse porque se daban dos circunstancias a la vez:  tareas aburridas y control  estricto para los trabajadores no cualificados, confianza y laxitud para los jefes.  Los nuestros podían vivir tranquilos, sin tener que preocuparse por nuestros horarios:  nuestro trabajo siempre estaba listo en tiempo y forma, como se decía entonces.

Este recuerdo viene a colación porque tengo la impresión de que estamos regresando al Pleistoceno: el gobierno ha dispuesto que todos los trabajadores tienen que fichar,  oficialmente para combatir la precariedad laboral aunque se puede colegir que también  va a servir para  controlar las horas extraordinarias no cotizadas a la Seguridad Social.

Es como si regresáramos a los coches de caballos para disminuir la contaminación del aire en las ciudades:  todo más lento y lleno de bosta, ¿es esa la solución?


Tendremos a todo el mundo controlado y realizando sus ocho horas diarias - al menos aparentemente - pero no supone en absoluto una mejora social: te dejo aquí un interesante artículo publicado en The Conversation  que se plantea qué ocurrirá con los horarios flexibles, el teletrabajo y otras medidas punteras en las que varios países europeos nos llevan una ventaja escandalosa.

El artículo cita a vuela pluma consecuencias como desmotivación, pérdida del sentido de pertenencia, escasa fidelización y pérdida de inversiones realizadas en las personas.  Y todas estas consecuencias repercuten directamente en la cuenta de resultados de las empresas, porque si los empleados no están comprometidos y satisfechos es francamente difícil que los stakeholders se sientan bien atendidos... y decidan relacionarse con otras empresas que puedan satisfacerlos de acuerdo con sus expectativas.

Hay otra consecuencia que no es evidente a primera vista:  cuando una empresa pierde la confianza de clientes y proveedores se encuentra ante tal cúmulo de dificultades que muy a menudo necesita reducir su plantilla, cuando no cerrar el negocio.  Y  ocurre en muchísimas empresas, sobre todo pymes. ¿Eso contribuirá a reducir la precariedad laboral? Cuando hay más personas en paro, ¿consigue la Administración recaudar más impuestos sobre el trabajo?

Es difícil comprender por qué se ha decidido regular el registro de jornada, pero temo que esa decisión se basa en la teoría X de McGregor ... en pleno siglo XXI.

Si queremos estar en el grupo avanzado de los países europeos tenemos que contemplar a la sociedad desde otro ángulo muy diferente, poniendo el foco en la ética, el compromiso y las relaciones de beneficio mutuo. Porque tratar a todo el mundo como si fuese incapaz o tramposo no nos llevará muy lejos.

¿Tines dos minutos más para leer algo relacionado con el planteamiento que propongo?

¿3 días de trabajo semanales? Sí, con valores

11 de abril de 2019

Equipos multidisciplinares para ayudar al planeta

Cinco universidades europeas se han unido en una investigación para lograr (lo han logrado) que un grupo de abejas en Austria y un grupo de peces en Suiza se comuniquen entre sí coordinando sus decisiones.

Utilizan  algoritmos evolutivos (IA) relacionados con la biomimética. Los robots aprenden a comunicarse con estos dos grupos de animales hasta que consiguen que sus respectivos comportamientos grupales estén coordinados.  Es decir, consiguieron modificar las pautas de comportamiento habituales de cada uno de los grupos.

Parece ser que los científicos consideran muy importante este logro, porque permitiría que los humanos interfieran con las sociedades animales para gestionar el medio ambiente, consiguiendo que las máquinas traduzcan señales biológicas cuya comprensión podría ayudar, por ejemplo, a que las aves evitaran los aeropuertos o que los animales polinizadores se dirigieran hacia cultivos orgánicos alejándose de cultivos con pesticidas.

Tienes información más detallada en Tendencias21.

Como todo avance científico, tiene su lado luminoso y su lado preocupante.

El lado luminoso es que podremos entender cada vez mejor a la naturaleza, algo imprescindible para esta sociedad nuestra urbanita, apresurada y alejada de los entornos naturales, cuyo desconocimiento es responsable en gran medida del daño que estamos haciendo al planeta.

El lado preocupante es que las máquinas serían capaces de imitar de tal modo a la naturaleza que podrían decidir por ella interfiriendo artificialmente en los ecosistemas.  Estos ejemplos que nos ofrecen los científicos son efectivamente intervenciones en los ecosistemas, y ambos tienen algo en común:  obtener provecho para la humanidad.  Si alejamos a las aves de los aeropuertos tendremos menos accidentes, y se alejamos a los polinizadores de los cultivos tratados con pesticidas conseguiremos que la humanidad tenga menos enfermedades.

La ciencia sigue avanzando, pero todavía está inmersa en una visión antropocéntrica que no va a ayudar a proteger el planeta.  Necesitamos una cosmovisión que nos permita considerarnos una parte del gran ecosistema Tierra, no los dueños y señores. ¿Conocer cómo se comunican los animales? Sí, pero para aprender a hacerlo mejor nosotros, no para interferir en sus comunicaciones para nuestro propio provecho.

Una vez más acudo a la reflexión de Jorge Wagensberg:



De forma que nos interesaría acometer las investigaciones científicas desde el punto de vista de que somos una parte más de la Tierra. Entiendo que para los científicos puede resultar difícil y un tanto alejado de sus praxis, pero aquí más que nunca deberíamos potenciar la formación de grupos interdisciplinares para plantearse los problemas desde diferentes y enriquecedores puntos de vista.

Un ejemplo que a primera vista resulta un tanto extraño pero que podría adaptarse al tema que tratamos es este: Richard Davidson, doctor en Neuropsicología e investigador en neurociencia afectiva, es  miembro del consejo del Foro Económico Mundial de Davos, para convencer a los líderes de que hay que hacer accesible lo que sabe la ciencia sobre el bienestar.

Es muy significativo que Davos escuche a científicos expertos en intangibles como la empatía y la compasión.  Y también es muy esperanzador, lo considero una magnífica prueba de lo bien que funcionan los equipos multidisciplinares.

¿Qué ocurriría, por ejemplo, si incluyéramos en la formación de los científicos conocimientos sobre sufrimiento, empatía, compasión…?   ¿Qué ocurriría, por ejemplo, en el equipo que estudia la comunicación entre diferentes especies, si se incluyera algún miembro especializado en Psicología, Psiquiatría, Filosofía, Ética, Etología… ?

Personalmente estoy convencida de que los resultados de las investigaciones serían muy distintos:  la ciencia avanzaría, sí, pero para aprender de la naturaleza y reaprender a ser parte de un ecosistema. Porque respetar a la naturaleza es la premisa básica para que todos nosotros sigamos en este pícaro mundo;  todo lo demás nos llevará más pronto que tarde a la extinción por  desaparición de nuestro hábitat.

¿Quieres compartir aquí tu opinión al respecto?

Tienes más información sobre Davidson aquí.

28 de marzo de 2019

Corresponsables del hambre y el despilfarro alimentario

José Esquinas, profesor universitario que durante 30 años ha ocupado diversos puestos de responsabilidad en la FAO, es el autor de este precioso artículo y me ha dado permiso para copiarlo.  Espero que nos ayude a recapacitar, así que te agradeceré mucho si lo divulgas en tus redes.  Gracias por anticipado 😀

"Cada día mueren en el mundo 40.000 personas como consecuencia del hambre y la malnutrición. Y ese mismo día gastamos más de 4.000 millones de dólares en armamento. El hambre, hoy, en un mundo globalizado e interdependiente, no solo es una tragedia y una vergüenza evitable sino también la mayor amenaza de la humanidad, el caldo de cultivo que alimenta la emigración ilegal y la violencia internacional. Tenemos que entender que sin seguridad alimentaria nunca podrá haber paz ni seguridad mundial. Terminar con el hambre es, además de posible, una necesidad imperiosa.

La acertada campaña de una ONG para 2017 «El mundo no necesita más comida. Necesita mayor compromiso político e individual», es mucho más que un eslogan; es una gran verdad. De hecho, el mundo produce hoy un 60 % más de los alimentos que se necesitan para alimentar a la humanidad. El problema no es la falta de alimentos, como algunos pretenden hacernos creer, sino el acceso a los mismos. Los alimentos están en los mercados internacionales, pero no llegan a la boca ni a la mesa de los que tienen hambre. ¿Producir más? Sí, pero a nivel local.

En mi niñez, los alimentos eran sagrados: el pan que caía al suelo se recogía, se besaba y se comía. Hoy han pasado a ser meras mercancías. A nivel internacional, tras la  fusión Bayer-Monsanto, el 70 % de las semillas y el 65 % de los agroquímicos están en manos de tres grandes multinacionales. El alimento-mercancía es rentable si se vende, no importa que llegue o no al que tiene hambre.

El objetivo puramente mercantil es también producir mucho, no importa si el sistema de producción es o no depredador de los recursos naturales del planeta. Datos recientes muestran que la pérdida y desperdicio de alimentos (PDA) alcanza anualmente la cifra de 1.300 millones de toneladas, es decir, un tercio de la producción mundial. Pero lo que es aún más grave: en la producción de estos alimentos que no comerá nadie es que estamos utilizando al año 1.400 millones de hectáreas (28 veces la superficie de España), 250 km³ del agua dulce (1/4 del uso total de este recurso limitado), 300 millones de barriles de petróleo y que, con todo ello, estamos contribuyendo al cambio climático. Las consecuencias de este despilfarro se las pasamos a nuestros hijos malgastando los recursos limitados y perecederos en los que mañana debe basarse su alimentación.

Esto no es ajeno a nosotros. Solo en Europa las PDA supone 89 millones de toneladas al año y en España 7,7 (169 Kg por habitante y año), gran parte de los cuales van a la basura y muchos en envases sin abrir porque han caducado. Comprar más de lo que necesitamos y tirar las sobras a la basura nos hace corresponsables del hambre en el mundo hoy y mañana.

Es preciso desarrollar leyes y normativas que contribuyan a evitar este despilfarro, así como más información, formación y transparencia sobre sus causas efectos.

A nivel individual debemos reaccionar transformando nuestro carro de la compra en un carro de combate:  comprando solo lo que necesitamos, seleccionando alimentos saludables, ecológicamente limpios, socialmente justos, de cercanía y estacionales".

¡Bien por José Esquinas!  Necesitamos muchas personas así para ser corresponsables del cambio a positivo que necesitamos tan urgentemente. ¿Te unes?  Gracias.

Te dejo aquí algunos enlaces para que puedas ampliar datos si lo deseas:

La FAO premia a José Esquinas
José Equinas, el guardián de la biodiversidad agrícola para combatir el hambre y la pobreza

13 de marzo de 2019

Empresas que lanzan bombas

Imagen de Eva Reneses
Hemos perdido el control sobre la ciencia, el mercado y la tecnología.  Este fue el eje de la reflexión conjunta  ofrecida por parte del  Comité Científico  que asesora al Club Nuevo Mundo de Tendencias 21.   Participar como moderadora en un coloquio con Pedro Baños, Eduardo Costas y José Esquinas  fue una magnífica oportunidad de aprender a mirar el mundo desde tres visiones diferentes pero complementarias:  qué sabemos y cómo podemos aplicar esos conocimientos para mejorar nuestro mundo.  Te recomiendo que pinches el primer enlace para poder leer un resumen del coloquio.

 Estas tres extraordinarias personas son un buen ejemplo de que nuestra sociedad aún está a tiempo de cambiar el rumbo y no precipitarse en el desastre: personas comprometidas y generosas que ponen su saber al alcance de la ciudadanía para mejorar todo lo mejorable entre todos.  En el Club Nuevo Mundo estamos, además de agradecidos, exultantes con esta compañía, que nos ayudará a que nuestra labor sea más fructífera y práctica.

Y como cualquier reflexión puede tener más de una lectura, aprovecho las aportaciones de Pedro Baños (en su libro El dominio mundial.  Elementos del poder y claves geopolíticas) para buscar paralelismos con el mundo de la empresa.  Así que vamos a partir de este gráfico:

Pedro Baños. El dominio mundial

¿Cómo aplican las estrategias las empresas "del Pleistoceno?" (Que aún, ay, tenemos unas cuantas):

  1. Identifican el problema.  Correcto, cualquier empresa que haya sido capaz de permanecer un cierto tiempo en el mercado ha conseguido identificar el problema, de la índole que sea y en el ámbito en que se encuentre: el equipo interno, el ecosistema de proveedores, el ecosistema de clientes, la ciudadanía, la naturaleza...

  2. Buscan la solución. Pura lógica, cualquier empresa que haya identificado un problema intenta solucionarlo con sus propios medios o acudiendo a otras alternativas (préstamos, compras, alianzas, despidos, deslocalizaciones, etc. etc.)

  3. Venden la solución a los extranjeros. En nuestro caso, "los extranjeros" son, como bien indica el origen de la palabra, "los extraños": en función de la cultura de la empresa, pueden considerarse "extraños" aquellos grupos que no se ven como parte integrante de la empresa; por ejemplo, los empleados (les pago y ya está, ¿qué más pueden querer?), los clientes (a ver cómo les coloco este producto /servicio al mayor precio posible), los proveedores (si quieren seguir teniéndome como cliente, ya saben que tienen que apretarse el cinturón), la Administración (ya nos roban suficiente, es normal que intente evadir impuestos), la naturaleza (¿qué importancia tiene un poco más de humo / extracción de materia prima / explotación animal / tala indiscriminada.... si total luego vuelve a funcionar todo?).

  4. Si aceptan la solución, se convierten en aliados. Entonces pasan a ser  "mi plantilla", "mi cartera de clientes", "mi red de proveedores" "mi ayuntamiento / comunidad / país...", "mis fuentes de suministro".  Es decir, se han elevado un grado, ahora tienen denominación propia.  Y mientras estos "no extraños" con su propia denominación mantengan el statu quo, todo funciona de maravilla.

  5. Si la rechazan, caben dos opciones.  Veamos en nuestro caso:

  6. Si son estúpidos, se les vuelve a explicar la solución, pero más despacio y más alto (son extranjeros) En el caso de la empresa, aparecen los procedimientos para los empleados (se hace así, a ver si te enteras), largas parrafadas estandarizadas para  responder a quejas, preguntas y reclamaciones en el caso de los clientes (cuando ellos digan A, tú respondes 1; si dicen B, tú respondes 2),  pliegos de condiciones para los proveedores, un departamento - propio o externo - de asesores jurídicos para poder responder a la Administración  (hay varios criterios de interpretación de las normas jurídicas, busquemos el más favorable), incluso un comité de ética como respuesta a las quejas de ciudadanos defensores de la naturaleza (aplicamos la norma tal y cual, fíjate qué bien lo hacemos). Siempre hay un argumentario preparado para defender la solución escogida, solo hay que insistir porque, como es sabido, todos los demás son tontos.

  7. Si continúan rechazando la solución, son malvados. ¡Cuántos malvados ven las empresas "del Pleistoceno"!. Empleados desagradecidos a los que se ha estado manteniendo durante años, clientes que se van a la competencia a la menor oportunidad, proveedores que engañan en la calidad del producto o servicio, Administración que se saca de la manga decretos y más decretos, naturaleza que no se deja domeñar (o más bien no se dejan sus defensores)... todo un complot orquestado en contra de los intereses de la empresa.  Traición por doquier.

  8. Si son malvados, ¡hay que bombardearlos!  ¿Qué hacer ante tanta traición? Defenderse con todas las armas posibles, incluso con bombas. Sanciones y despidos a los empleados, persecución mediante call centers, correos, etc., invadiendo su espacio personal a los clientes, ajustes de precios y condiciones o ruptura de acuerdos con los proveedores (para reemplazarlos frecuentemente por otros de países en vías de desarrollo que se colocan en el punto 4), formar lobbies de presión ante la Administración  y buscar puntos negros de los políticos en sus vidas privadas para chantajear, explotar al máximo los recursos de la naturaleza antes de que cambien las leyes mientras se utilizan las redes sociales en contra de los activistas...  Todo un despliegue de inteligencia, tiempo y recursos para atacar a una pretendida realidad que se vive como malvada, exactamente. 
Vieja hilando.  Murillo, Museo del Padro.
 Menos mal que el número de empresas de este tipo va disminuyendo.  Los modelos de gestión basados en la RSC y en la ética van calando.  Cada vez hay más empresas que no solo proclaman sus valores, sino que los aplican en todas sus estrategias y actividades.  Cada vez hay más ciudadanos que exigen a las empresas estos planteamientos éticos.  Cada vez vamos un poco mejor.  Despacio, pero avanzamos.  Como dice el refrán,  poco a poco hilaba la vieja el copo.

Esperemos que en un plazo razonable todas las empresas hayan hilado su copo.  Y no olvidemos que los ciudadanos tenemos un arma mucho más potente que las bombas para cambiar la realidad: nuestra cartera.  Comprando los productos / servicios de empresas éticas hacemos de catalizadores para alcanzar esa sociedad mejor que todos deseamos. 

¿Contamos contigo?


http://citasyfrasesedita.blogspot.com/

14 de febrero de 2019

Pon un deshijador en tu empresa


En las islas Canarias, una de las zonas de mayor producción de plátanos, existe una ocupación artesanal muy especializada llevada a cabo por los deshijadores.


Tamaimos nos explica que Los hijos que nacen de cada platanera son eliminados por el deshijador con una barreta,  dejando uno por madre. Así se organizan las hileras y se produce un hecho curioso, la planta va caminando de madre a hija hasta un centenar de metros. Se alinean buscando el sol, pareadas, una a un lado y otra a otro, para que vayan quedando calles interioresCada planta emite un sólo racimo, muere, se corta y así va sucesivamente. Por eso camina.



 Esta actividad se lleva acabo para obtener un determinado número de plantas en una determinada superficie, para que las plantas mantengan entre sí cierta distancia que facilite a todas ellas captar la luz y los nutrientes precisos para su desarrollo,  y para seleccionar los mejores hijos.

 Salvando las enormes distancias entre una persona y una planta, encuentro muy sugerente para una empresa la figura de una persona responsable de que el conjunto del sistema (en este caso, la empresa) pueda desarrollarse accediendo a los mejoress recursos internos y externos disponibles. De modo que he improvisado un decálogo para el buen deshijador corporativo: 

Una empresa sana cuida de su Ecosistema Interno de forma muy parecida al deshijador en la plantación:
  1.  Tiene muy claro qué objetivos estratégicos se han de alcanzar, con qué recursos cuenta y cómo se deben diseñar los procesos correspondientes para obtener los mejores resultados;

  2. Conoce a todos los hijos de la empresa, sus puntos mejorables y su potencial para contribuir al bien común;

  3. se asegura de que las personas sénior transmitan su savia a las jóvenes para que puedan crecer;

  4.  ayuda a las jóvenes a encontrar su camino de luz para recibir los inputs necesarios;  (asistencia a eventos del sector, formación especializada, mentores, participación en proyectos retadores y motivantes, etc.);

  5. verifica que el camino esté expedito para poder transitar sin problemas;  (se cuida de que todas las personas que de una u otra forma trabajan para la empresa conozcan a fondo cuáles son sus responsabilidades y cómo han de proceder para alcanzar los objetivos consensuados; comprueba que cada una de estas personas trabajan para el bien común y no se produzcan solapamientos / duplicidades / vacíos...);

  6. comunica a su Ecosistema Externo los logros obtenidos e incluso en ocasiones puede compartir parte de su know how;

  7. las personas que no pueden, a pesar de los apoyos recibidos, hacer aportaciones sustanciales a la empresa se incluyen en un programa de outsourcing para que puedan proseguir su crecimiento en otra platanera más acorde a su perfil;

  8. Al igual que los hijos de la platanera que no han sido seleccionados cooperan convirtiéndose en abono para las plantas que crecen, el deshijador de la empresa tiene previsto un procedimiento para que las personas que vayan a desvincularse participen previamente en un programa de relevo, con la finalidad de que  no se pierda el know how adquirido en la empresa a lo largo del tiempo;

  9. De forma similar al  deshijador,  quienes se cuidan de este proceso en la empresa necesitan tener amplios conocimientos de diversas disciplinas, de la historia y cultura de su propia empresa y de los recursos internos y externos accesibles para el éxito del proyecto empresarial;

  10. y forma periódica y planificada se pasea por la plantación para asegurarse de que las cosas funcionan como debieran y  buscar, a la vez, diversas formas de mejora continua para que todas las plantas reciban la atención y recursos suficientes para alcanzar su plenitud y dar lo mejor de sí.


¿Quieres ver cómo lo hacen en Canarias?
Rufino, maestro de deshijadores , 
Deshijado de la platanera  
Técnicas de cultivo de la platanera en La Palma 

13 de enero de 2019

Sobre vacas y eunucos

¿Por qué nos cuesta tanto dejar de tratar a  los animales como si fueran máquinas?

Dos esclavos del visir han recibido la orden de "preparar" nuevos eunucos para custodiar a las mujeres del serrallo.  Uno de ellos es ducho en el asunto y mantiene con el otro el siguiente diálogo:    

  • Es muy sencillo, solo tienes que inmovilizar al esclavo y triturarle los testículos machacándolos entre dos piedras.
  • Pero eso puede ser muy doloroso, ¿no?
  • No, si tienes cuidado de no pillarte los dedos entre las piedras.

 Este viejo chiste me viene a veces a la memoria cuando pienso en qué está haciendo esta sociedad a las vacas (aunque podríamos hablar de muchos más animales, claro): no tenemos ningún reparo en torturar a los animales si el objetivo es conseguir leche en la mayor cantidad posible y de la mejor calidad posible.

Eso sí, la tortura ha de ir envuelta en capas y capas de conocimientos apropiados  para demostrar que somos especialistas en aplicar procedimientos que garanticen que el serrallo está bien custodiado para satisfacción del visir; digo, que la sociedad esté controlada para que siga consumiendo grandes cantidades de leche y satisfaga así los propósitos de los empresarios del sector lácteo.

El triturado testicular se llama ahora bienestar animal. Una vaca esclava está sometida a constante estrés físico y emocional, es decir, sufrimiento crónico;  por lo general pasan horas y horas encerradas cuando no atadas y prácticamente inmovilizadas;  es casi imposible que tengan contacto entre ellas, se les taladran las orejas, en ocasiones se les amputa el rabo, se les cuelgan pesados  y ruidosos cencerros si se les es permitido salir al prado… y todo ello para mejor control de la producción.  Sí, has leído bien, de la producción. Exactamente igual que la fabricación de bicicletas, pongamos por caso: todo "procedimentado", medido, controlado, verificado y con trazabilidad, para asegurar la calidad deseada del producto final.

Ahora que la sociedad está cada vez más concienciada de los abusos que perpetramos contra los animales no humanos, el consumo de leche está cayendo constantemente.  Así que el sector lácteo ha decidido convencernos de que esa máquina de la que se obtiene leche está tratada con criterios científicos de bienestar animal.

Por ejemplo,   Sandra Montejano, responsable de  Industria Agroalimentaria y Distribución  de AENOR, nos explica en el artículo  Bienestar animal y leche de pastoreo: garantías para el consumidor que  en el Protocolo Welfare Quality® se han definido cuatro principios: buen alojamiento, buena alimentación, buena salud y comportamiento apro­piado. Dentro de estos principios, se han identificado 12 criterios: ausen­cia de hambre prolongada, ausencia de sed prolongada, confort durante el descanso, confort térmico, facilidad de movimiento, ausencia de lesiones, ausencia de enfermedades, ausencia de dolor causado por el manejo, ex­presión de la conducta social, expre­sión de otras conductas, buena rela­ción hombre-animal y estado emocio­nal positivo. Al ser medidas basadas en el propio animal, el protocolo se puede utilizar en los distintos sistemas de cría o marcos normativos ya que, será el propio animal, el que mues­tre su estado.

Seguramente para cumplir con ese protocolo se  viola a la vaca repetidamente para preñarla, cuando pare le retiran la cría  a pesar de que los mamíferos establecemos fuertes vínculos madre-hijo,  si la cría es macho se destina al matadero y si es hembra a ser esclava como su madre;  la leche que debería ser para el ternero se extrae por procedimientos mecánicos como quien aprieta un tornillo, y tantos otros aspectos de bienestar animal que la longevidad de las vacas esclavas es de unos cinco años cuando en la naturaleza viven unos veinte.

Antoni Dalmau, de la  Unidad de Bienestar Animal , Institut de Recerca i Tecnologia Agroalimentàries (IRTA) y  David Verano, Gerente Agroalimentario de AENOR, nos explican en  Buenas prácticas para el bienestar animal que el nuevo esquema de certificación de AENOR de Bienestar Animal tiene por ob­jetivo asegurar que los animales cuentan con una buena alimentación, buen aloja­miento, buen estado de salud y un compor­tamiento apropiado para las necesidades de su especie (Pues menos mal, ¿qué sería de ellos sin estas buenas prácticas?).

También detallan que el Bienestar Animal debe ser uno de los pilares de la pro­ducción ganadera ya que, además de la necesidad de dar respuesta a una legislación cada vez más exigente, la aplicación de unas buenas prácticas en esta materia tiene un impacto di­recto en la calidad del  producto. Asi­mismo, influye en la reducción de los costes de producción, haciendo posi­ble modelos más eficientes y sosteni­bles, conseguir una mayor concentración de la energía disponible del animal en producción con la reducción de la intensidad y frecuencia de las res­puestas de estrés, grandes consumi­doras de energía. Parece que estemos leyendo un procedimiento para el mantenimiento de una máquina de la planta de producción.

Este planteamiento fabril no ocurre solo en España: mira lo que están haciendo en Rotterdam.
Parece claro que este enfoque se basa ¡todavía! en recomendaciones diversas de la Biblia tomadas al pie de la letra.  Wagensberg lo explica muy bien:




Afortunadamente, la sociedad va avanzando poco a poco; La RAE ha incluido  en nuestro diccionario el término ‘especismo’, después de una campaña social en Change.org. Así se define la «discriminación de los animales por considerarlos especies inferiores».

En este sentido, Pablo Herreros Ubalde nos explica que muchos  etólogos comparten cada vez más la idea de que los seres humanos, como tenemos una consciencia más amplia de la naturaleza, tenemos la responsabilidad de cuidar de otros animales y que vamos concienciándonos cada vez más.   Creo que este cambio de rumbo está más ligado a la ética en general que al respeto a la naturaleza en particular.  El gran filósofo Jesús Mosterín ya nos ponía el dedo en la llaga:




Afortunadamente, la juventud está más concienciada cada día y aprovecha la tecnología disponible para divulgar su parecer y hacernos reflexionar.  Te dejo aquí unos buenos ejemplos de la mano de Víctor Ciurana:  Pascual certifica el maltrato animal Lácteos di que no Palma reacciona a la industria láctea

Y una opinión reconocida, la de Juan José Millás : Si ha notado usted que los lácteos le saben a presidio, aquí tiene la respuesta.

¿Cuál es tu parecer sobre el particular?

7 de enero de 2019

Naturaleza y gestión empresarial en versión radiofónica


Una vez más, Rosa de Diego ha tenido la gentileza de invitarme a su programa Llibres, píxels i valors para charlar sobre la cantidad de conocimientos que podemos adquirir si miramos atentamente a la naturaleza.  En esta oportunidad, conocimientos aplicados al mundo de la empresa para dibujar un nuevo modelo de gestión.

La charla está aquí:





El guión parte de la charla de TEDxGracia sobre Biomimética Organizacional, que te dejo aquí:


La última parte del coloquio con Rosa se centró en el sistema de indicadores de ética en el comportamiento de los directivos, que ha certificado el Club Nuevo Mundo de Tendencias21.

Agradezco mucho a Rosa de Diego la oportunidad que me ha brindado de compartir con sus oyentes estas ideas que espero contribuyan a hacer entre todos un mundo un poquito mejor.

Y también te agradezco a ti el tiempo e interés que has dedicado a llegar hasta aquí 😀.

26 de diciembre de 2018

Olentzero: una leyenda del solsticio de invierno

Tengo la suerte de tener un primo, José Luis Olaizola, que -  entre otras virtudes -  pone a la familia al día de las  mitologías vascas, es el guardián de nuestras tradiciones. El año pasado nos explicó  la del agua nueva  o Ur goiena, ur barrena, y en esta ocasión nos trae la de Olentzero de mano de Toti Martínez de Lezea :

Hace miles de años, los primeros habitantes de nuestra tierra fueron los JENTIL, gigantes que enseñaron a los seres humanos a labrar los campos, a utilizar la piedra para moler el grano, a fundir los metales.

Pero los seres humanos se volvieron cada vez más avariciosos, y los JENTIL decidieron ascender a las montañas y no volver a tener tratos con ellos. Transcurrido mucho tiempo, un día vieron llegar de Oriente una extraña nube. Fueron a avisar al más viejo de ellos, un anciano ciego de mil años que vivía en una cueva. El anciano pidió a sus compañeros que le abrieran los ojos con unas palancas. Así lo hicieron y, al contemplar el fenómeno, exclamó:

-Es Kixmi. Tiradme por el precipicio, pues nuestro mundo ha llegado a su fin.

Y los otros hicieron lo que les pidió. Después se adentraron en las cuevas y las cerraron con grandes moles de piedra, y allí continúan.

Pero uno permaneció afuera. Se había quedado mirando la nube, distraído, y para cuando quiso darse cuenta, se encontró solo. Durante todo el año siguiente, el JENTIL solitario se dedicó a hacer carbón vegetal, pero, llegado el Solsticio del Invierno, escuchó cantos y vio las hogueras que encendían los humanos en los valles para alentar al Sol a que siguiera aumentando de tamaño y que el día se alargara.

Echaba en falta a los suyos y decidió bajar a celebrar la fiesta, llevando un gran saco de carbón a modo de presente, pues los humanos no sabían lo que era. Al llegar al valle, estos se asustaron ya que no recordaban cómo eran los gigantes que antaño habían sido sus maestros, pero enseguida se alegraron cuando él les mostró su regalo y lo que podían hacer con él.

Lo llamaron ON ZAROA, que significa "la buena época". Desde entonces, Onzaroa, Olentzaroa, el último JENTIL, baja de la montaña para celebrar el Solsticio y la llegada del Nuevo Año y traer carbón para calentar las casas, asar manzanas, pimientos y castañas.


El cristianismo ocupó el lugar de las antiguas creencias, pero nuestro pueblo continuó narrando historias al calor de la lumbre, que han llegado a nosotros en forma de leyendas.

ZORIONAK ETA URTE BERRI 2019 ON!

16 de diciembre de 2018

Gracias de nuevo por leerme :)


Otro año más, aquí estoy para agradeceros la compañía que me habéis prestado durante todo 2018.  Me siento contenta y agradecida, lo que me anima a seguir escribiendo sobre temas varios que me interesan y, afortunadamente, a vosotros también 😀

Durante este año el podium ha quedado así:

En primer lugar, Forges y los Objetivos de Desarrollo Sostenible.   Los ODS son una de las preocupaciones actuales de nuestra sociedad, y el gran Forges ha sido de una ayuda inestimable para divulgarlos.  ¡Cuánto le echamos de menos!.

En segundo lugar, Sobre los expertos, un canto a las nuevas formas de aprender y desaprender que parece ser se aplican por doquier y no siempre de forma idónea.  Menos mal que a veces nos rebelamos ante modas sinsustancia 😉

Y en tercer lugar, Todo éxito es un fracaso rectificado, porque generalmente nos gusta recoger los frutos de la perseverancia.

Os reitero mi agradecimiento  y os prometo que seguiré poniendo todo mi interés en escribir algo legible para que sigáis visitándome. 

Y si queréis leerme en otros sitios, en la columna derecha del blog tenéis diferentes enlaces.  En cualquier caso,

Feliz 2019 y hasta siempre