23 de julio de 2021

Poderoso caballero es don dinero

El discípulo, después de peregrinar por el mundo, se acercó a su maestro y le dijo:

- He conocido a mucha gente y he notado que es muy distinta la actitud de los ricos y la de los pobres hacia quienes se les acercan.  Cuando me acerco a un pobre, me abre las puertas de su casa, me pregunta cómo estoy y hasta me ofrece ayuda. 


Sin embargo, con los ricos es otra cosa.  Es muy difícil acercarse a ellos: viven en palacios, tienen guardias, y, cuando al fin uno está delante de ellos, ni nos miran y piden que sea breve, porque tienen muchas cosas que hacer.

El maestro le dijo: Acércate a la ventana.  ¿Qué ves?

- Veo a una señora con un niño. Y un coche que va al mercado.

-Bien.  Ahora ponte delante del espejo.  ¿Qué ves?

- ¡Venga ya, Maestro! Qué voy a ver, ¡a mí mismo!

- Pues ya ves: la ventana está hecha de cristal y de cristal está hecho el espejo.  Basta con poner un poco de plata detrás, y uno ya solo se ve a sí mismo y no ve a los demás.  Eso pasa con las riquezas de los ricos.

Esta preciosa alegoría es muy apropiada para la crisis que estamos viviendo, producto de la avaricia de unos pocos que están destrozando el mundo de todos, y también de la estulticia de todos nosotros que nos hemos dejado llevar por sus cantos de sirena.

A ver si con este escarmiento llamado coronavirus nos planteamos cómo vivimos, cómo derrochamos, cómo dejamos en la cuneta a millones de seres humanos, cómo martirizamos a millones de animales, cómo esquilmamos la naturaleza.... y somos capaces de vivir sin la plata que hemos colocado detrás del espejo.

Me encantaría conocer tu opinión sobre el particular, ¿te animas?  Gracias por anticipado :)

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Vivimos un momento crítico lleno de posibilidades

19 de mayo de 2021

Tan lista como las hormigas

 Por razones que no vienen al caso, hace ya bastante tiempo pasé más de un mes, dos veces al día, enseñando a una persona una rutina importante para sus intereses y los míos.  Se trataba de caminar algunas calles, entrar en la estación del tren de cercanías, tomar el tren adecuado para llegar a la ciudad, caminar varias calles, bajar al metro, dirigirse a la línea adecuada, tomar el tren adecuado, bajarse en la parada adecuada, caminar varias calles y alcanzar finalmente el destino deseado.  Un trayecto largo y un tanto complicado, máxime para una persona que siempre había ido acompañada a todas partes.  

Así que, para asegurar el éxito, decidí diseñar un procedimiento ad hoc que ayudara a mi discípula a interiorizar la rutina: era muy importante que llegara a tener capacidad de moverse libremente y sin titubeos ante cada una de las decisiones que tenía que tomar durante el trayecto.

De forma que eché mano de una de tantas cosas que aprendí de los ingenieros y diseñé un procedimiento al más puro estilo ingenieril, con las  10 fases  ya citadas y sus correspondientes puntos clave.  Los puntos clave dentro de cada fase eran imprescindibles para fijar la atención en las cosas  importantes que había que hacer y en las cosas importantes que había que evitar.  Por ejemplo:

  • Tienes que ir al andén de la izquierda, porque tú eres zurda y te gusta hacer las cosas con la izquierda;
  • El nombre de la estación en la que tienes que bajar es "A", te acordarás muy bien porque rima con "a", como aquél cuento que te gustaba tanto cuando eras pequeña;
  • Para saber que ya te falta poco para llegar tienes que mirar por la ventanilla del tren y cuando veas un edificio así y asá, que se parece a xxxx (algo bonito y familiar para ella) y además unas farolas de tal y tal forma, que se parecen a yyyy y además aquél semáforo que está entre tal y tal como si fuera un zzzzz...  Y así sucesivamente para cada una de las fases.

También hacía que reparase en qué no debía tomar como referencia, como por ejemplo los coches rojos que veía, los carteles publicitarios, o cualquier otra cosa que le llamase la atención pero probablemente no estaría allí de forma permanente.

Durante la primera etapa del proceso yo iba mostrando todas las fases y sus correspondientes puntos clave para que ella los fuera repitiendo;  en la segunda etapa era ella quien los iba mencionando  uno a uno en su momento, como si ella dirigiera el recorrido, así yo podía ver el grado de interiorización de cada uno y corregir lo que fuera menester;  en la tercera y última etapa, ella hacía sola todo el recorrido y yo iba a una distancia prudencial, sin que ella lo supiera ni me viera, por si tenía alguna dificultad.

El procedimiento funcionó tan bien que aún ahora, después de muchos años, ha funcionado perfectamente después de más de un año de no aplicarlo a causa de la pandemia.

 Y aquí estoy yo, felicitándome por mi ocurrencia y dándome palmaditas por haber descubierto la piedra filosofal 😂😂😂... y de repente leo esto:

 Las hormigas tienen la habilidad de enseñar a los de su especie a través de un proceso llamado tandem running, cuyo principio consiste en que una hormiga experimentada muestra a sus compañeras (todas las hormigas obreras son hembras) el camino hacia la comida.  Se observa en la especie europea Temnothorax albipennis, la cual depende de puntos de referencia como árboles y rocas, además de rastros de olor, para recordar la ruta desde el hormiguero hasta una nueva fuente de alimento.  Para que varias hormigas puedan hallar comida, aquella que conoce el camino debe enseñarlo. La maestra corre al frente para mostrar el trayecto, pero se detiene de forma constante a esperar a su aprendiza, que avanza más despacio, al parecer porque necesita tiempo para tomar nota de los puntos de referencia por los que pasan.  Cuando la aprendiza está lista, toca a su maestra con las antenas y el recorrido continúa.  Es así como se cumplen los tres criterios de una "auténtica enseñanza":  la actividad sucede cuando la maestra se encuentra con una alumna que necesita aprender el camino, supone un afán por parte de la maestra (quien debe detenerse y esperar) y la alumna aprende más rápido que si hubiera hecho el recorrido por su cuenta. (Sverdrup-Thygeson, A, Terra Insecta  (2020) p. 37).


 ¡Glubs! Seguimos creyéndonos los reyes y señores de la naturaleza, y una hormiga -animal que pesa unos 3 miligramos y tiene un cerebro de aproximadamente un 1 milímetro cúbico- se comporta con sus compañeras como una buena profesora universitaria.  

Una vez más se constata que la naturaleza ha tenido miles y miles de años para aprender por ensayo y error. Emulémosla para ir mejorando y para comportarnos en consonancia con nuestro entorno, porque, como decía Einstein, mirar detenidamente a la naturaleza es la forma de entender todo mucho mejor.

Y estoy muy contenta de saber que soy tan lista como las hormigas 😀.

 

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 Las hormigas y los despidos

Un coach abejorro

Abejas y startups 

Biomimética: aprendiendo de las abejas

Biomimética Organizacional (video sobre abejas)

13 de abril de 2021

Biomimética Organizacional: Un líder con piel de serpiente

Me encantan los ingenieros.  A lo largo de muchos años he comprobado una y otra vez que su trabajo nos ayuda a vivir de forma mucho más cómoda, segura, sencilla y gratificante.  Si no fuera por ellos nuestra calidad de vida estaría en un niveles alarmantes. 


Y ahora acabo de leer que han descubierto cómo conseguir reducir el coeficiente de fricción diseñando texturas particulares, algo muy apetecible puesto que se mejora la potencia y el desempeño de la máquina, reduce los costes de mantenimiento, aumenta la vida útil del material y los lubricantes y, en el caso de los sistemas de transporte, ayuda indirectamente al medioambiente puesto que menor fricción supone menor gasto de combustible.


Este nuevo diseño es biomimético: recogieron y estudiaron la piel  que la serpiente pitón albina deja atrás cuando hace la muda, dado que habían observado que el animal no se lastima a pesar de arrastrarse por piedras y entornos difíciles.  


Estudiaron así las propiedades morfológicas, topográficas y tribológicas (coeficientes de fricción) de las escamas que la serpiente tiene en el vientre.  En las observaciones se encontraron unas microestructuras llamadas fibrillas o denticulaciones, distribuidas de manera ordenada en forma de ondas y presentan relieves con alturas entre 40 y 60 micras, que sirvieron como patrones de referencia.


¡Qué sugerente!  Estaba leyendo el artículo y haciendo paralelismos con los comportamientos idóneos para un líder dentro de su contexto profesional 😀.  Veamos qué hace un líder que muda la piel periódicamente:

 


Tiene que moverse por diferentes entornos: No todos amigables, por supuesto.  Hay personas, reuniones, departamentos, clientes, proveedores, etc., etc. que nos gustaría evitar si fuera posible porque la relación con ellos es como mínimo dificultosa.


Si su "piel" no está bien preparada puede recibir múltiples heridas: Cuando una relación nos resulta desagradable nos sentimos como si  nos arrastráramos por terribles pedruscos puntiagudos:  nos lastima, nos da grima,  procuramos evitarla, nos centramos en atacar para contrarrestar o bien en agazaparnos para que nos hiera lo menos posible… muchas estrategias diferentes, que tienen en común dos cosas: nos apartan de nuestras metas y nos hacen sentir mal.


Un comportamiento discreto genera mejores posibilidades de acercamiento a las personas del equipo: la serpiente no se exhibe como haría un jefe que gusta de darse autobombo.  Antes al contrario, prefiere estar en un discreto segundo plano para permitir que las personas de su equipo saquen a la luz todas sus potencialidades y se sientan corresponsables de los objetivos del equipo, los celebren y fortalezcan sus vínculos.  Un buen líder hará como la serpiente: solo se mostrará cuando realmente sea necesario para reforzar a su equipo en la evitación de riesgos o la consecución de objetivos.


Acepta los problemas que le llegan:  demandas de  las personas de su equipo o del equipo en su totalidad, inconveniencias de sus superiores o clientes,  dificultades diversas… para procesarlas después lentamente y en soledad. Un buen líder "se lo traga" para poder elaborarlo después con calma, aplicando diferentes técnicas de análisis de las circunstancias que le afectan.  Es muy consciente de que la postura acción - reacción no solo no mejora la situación, sino que genera malos entendidos y también puede afectar negativamente a su bienestar psíquico.


Así que un buen líder emula a la serpiente y "muda la piel" para…


•    Permitir el crecimiento: Nuevos conocimientos interiorizados le hacen crecer como persona, ve la vida de otra forma y con más recursos. Es un proceso que no termina nunca, porque cuanto más se amplía la mirada (hacia adentro y hacia afuera) más necesidad se siente de seguir haciéndolo.  Muy enriquecedor.

•    Reparar las heridas: De esta forma puede elaborar los inputs negativos recibidos y poner en marcha  procesos de superación aplicables a estas y otras situaciones lesivas. Aprendiendo de las experiencias para mejorar el propio bienestar  y sacando conclusiones para el futuro las heridas cicatrizan antes (e incluso pueden dejar alguna señal decorativa, a modo de bonito tatuaje 😈).

•    Deshacerse de parásitos externos:  Fortalecer el arte de decir "no" y el alejamiento o superación de situaciones ajenas a su ética favorece el crecimiento y el bienestar psicológico, lo que ayuda en gran manera a consolidar su estatus de persona referente y confiable.


Y mientras está en la fase de muda, la serpiente no se alimenta, se  retira y no ve bien.  Justo lo que necesita hacer periódicamente un buen líder para ir progresando como persona y como profesional. 

 
¡Cuántas lecciones nos da la naturaleza si nos paramos a contemplarla!  Es probable que hasta ahora no te gustaran las serpientes, y que ahora comienzas a pensar que cualquier ser vivo contiene en sí abundantes demostraciones de cómo hay que hacerlo para hacerlo bien.  Como decía Einstein y yo repito a menudo, mirar profundamente a la naturaleza es la forma de entender todo mucho mejor.

Si quieres leer el artículo citado, está aquí: Una textura inspirada en la piel de serpiente reduce el desgaste de piezas industriales.

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Enlaces relacionados:
El arte de decir "no"
La retama y el fuego
El líder camaleón
Cómo ser un líder biomimético en tres pasos
Semillas de liderazgo
El toro, la niña y la plasticidad del cerebro: reflexiones para directiv@s
Gurúes del liderazgo
Aprendiendo con Sancho
Un coach abejorro

31 de diciembre de 2020

¿Se puede utilizar la Biomímesis para hacer lavado verde?

 Afortunadamente, cada vez es más frecuente que científicos y expertos vuelvan su vista hacia la naturaleza, porque se están dando cuenta de que el modus operandi que impera en nuestra sociedad respecto a la forma de hacer negocios es francamente ruinosa para el planeta y, por ende, nos pone a nosotros en peligro como especie.

A pesar de que esa es una postura muy antropocéntrica, la recibo esperanzada si nos ayuda a redirigir la sociedad hacia derroteros más respetuosos y saludables para todos los seres vivos (incluidos nosotros, obviamente).

Por eso procuro estar al día sobre los avances que se hacen desde el enfoque biomimético (Biomímesis = bio [vida] + mímesis [imitación]).  

Este artículo que estás leyendo hace mención a mi última lectura sobre el tema.

Podemos encontrarnos con avances que, desde mi punto de vista, no son avances biomiméticos.  Creo que es importante que los divulgadores de ciencia precisen bien los términos, porque las malas interpretaciones pueden dar lugar a eso tan terrible que llamamos greenwashing o lavado verde, tan de moda desafortunadamente.  

De hecho, tenemos muchas organizaciones especializadas en hacernos creer que hacen las cosas muy bien y nos torpedean un día sí y otro también con su publicidad engañosa:  empresas del sector lácteo que nos hablan de bienestar animal, del sector hotelero que nos venden maravillas muy alejadas de la realidad, y tantos otros malos ejemplos que sería prolijo enumerar. De hecho tenemos tantos malos  ejemplos que me permití montar una historieta humorística sobre el lavado verde.

En el mundo científico no suele existir, afortunadamente, ese afán de lucro que induce a tergiversar las cosas para engañar al cliente y obtener más beneficios económicos. Pero una mala interpretación puede dar lugar a comportamientos no deseables por parte de la ciudadanía; por ejemplo, si creemos que la fruta durián es perfecta para recargar nuestros móviles, cuando esta tecnología pueda comercializarse la adquiriremos encantados y estaremos infligiendo un gran castigo al planeta.  Y lo haremos con la mejor intención, de la misma forma que tendemos a comprar productos etiquetados como "eco", "bio" y similares sin haber tenido la oportunidad de averiguar qué se esconde realmente detrás de ese término.

Te dejo aquí el artículo que ha provocado mis reflexiones: Triunfa la ciencia inspirada en la naturaleza, y el mío con las reflexiones que me ha provocado cada uno de los avances que expone:  Biomímesis: ¿emular, o explotar a la naturaleza?

Te dejo también mi aportación al esperanzador mundo de la Biomímesis, esta vez desde el enfoque de la gestión corporativa: Biomimetic Organisations: A Management Model that Learns from Nature.

Leeré encantada tus aportaciones si te decides a hacerlas. Y agradecida, claro 😀

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Enlaces relacionados:

La natura como maestra

Objetivo: salvar un planeta agonizante

11 de noviembre de 2020

El antropocentrismo nos está matando... a todos


Una vez más nos encontramos ante la tesitura de masacrar miles y miles de animales no humanos o permitir que una pandemia merme a los animales humanos. En esta ocasión se ha decidido eliminar millones de visones criados en granjas.


Es fácil de entender que las autoridades sanitarias, como la OMS, recomienden diferentes medidas para protegernos de los peligros de la zoonosis. Lo que ya cuesta más de aceptar es que hemos llegado a esas situaciones de riesgo por nuestro empecinado antropocentrismo:  estamos convencidos de que somos los reyes de la naturaleza, podemos utilizarla a nuestra conveniencia y cualquier decisión que nos favorezca como especie se acepta sin discusión.


En el caso concreto de los visones (obviamente podríamos hablar de muchísimos otros animales) nos permitimos torturarlos de diversas formas para satisfacer "necesidades" tan básicas como mostrar estatus social, estar a la última, lucir un  bello cuerpo adornado con bellos aditamentos… sin querer reflexionar ni por un momento en qué posición queda nuestro sentido de la ética.


anima naturalis explica que las condiciones de vida de las granjas peleteras para los animales obligados a vivir allí son desastrosas: o bien permanecen aislados o hacinados en estrechas jaulas metálicas, en naves cubiertas o a veces expuestos a las inclemencias del tiempo. Los animales están estresados (los visones son animales solitarios que se estresan mucho con el hacinamiento), y el aburrimiento y falta de estímulos los hacen automutilarse (mordiendo sus patas o colas), y también que, en las granjas peleteras, los animales son muertos de manera tal que su piel no resulte perjudicada. Por ello, son usualmente gaseados o electrocutados por vía bucal, anal o vaginal; o también son desnucados. Por el ritmo frenético de la granja, muchas veces los animales ni siquiera están totalmente muertos cuando son despellejados. Los restos de su cuerpo son vendidos a la industria cárnica de alimento para perros y gatos, o para la fabricación de abonos.


Una vida horrible seguida de una muerte horrible.  Para que unos cuantos animales humanos se vean guapos y todos los demás lo consideremos normal.   Y cuando no nos conviene -  por razones de seguridad de los animales humanos - continuar con esa tortura decidimos exterminar a cuantos animales no humanos sea preciso.

 


 
Según Amérigo,  existen personas antropocéntricas que centran su énfasis en lo humano y consideran a la naturaleza desde una perspectiva de control y utilidad; personas biosféricas que parecen preocupados por la contaminación de la naturaleza y que destacan características intrínsecas de la misma y, finalmente, personas apáticas, poco implicadas en las cuestiones medioambientales.  De acuerdo con esta definición, parece bastante claro que el conjunto personas antropocéntricas + personas apáticas están provocando que el entorno natural se degrade a pasos agigantados.


de Waal, por su parte, argumenta que si bien es cierto que los animales no son humanos, es igualmente cierto que los humanos son animales.  La resistencia ante esta sencilla pero innegable verdad subyace en la  resistencia frente al antropomorfismo.  He definido esta  resistencia como antroponegación: el rechazo a priori de características compartidas entre humanos y animales.  La antroponegación denota una ceguera voluntaria hacia las características humanas de los animales tanto como a las característica animales de los humanos.


Seguramente las personas biosféricas están de acuerdo con Riechmann: los seres vivos son dignos de consideración moral en virtud de que poseen intereses en la medida en que tienen un bien propio, y también con Mosterín:  Cada especie animal tiene su tipo de bienestar, lo que Aristóteles llamaba su bien.  Este bienestar depende de condiciones objetivas (sus intereses) que determinan su supervivencia, su salud, su ausencia de dolor y el despliegue de sus capacidades y actividades características.  


Marta Tafalla abunda en el tema argumentando que nuestra civilización se resiste a tomar conciencia del ecocidio que estamos cometiendo, pero, cuando lo hace, se centra en el calentamiento global y en sus consecuencias para la humanidad.  Mucha menos atención recibe el exterminio global de especies de fauna y flora. Nos hemos encerrado en una burbuja antropocéntrica que niega el vínculo con el resto de seres vivos, pero eso solo ha servido para fomentar la ignorancia y el egoísmo que amenazan con destruir la biosfera.  Necesitamos salir de la burbuja y reconocernos como animales ecodependientes.


Por eso, Chaverri Súarez expone que  corresponde a la bioética ocuparse de la relación responsable entre el hombre y los animales, en donde el bienestar animal debería ser prioridad para visualizar a los animales como dignos de ser objeto de consideración moral y de derecho.


Tal como explica Burroughs,  al estudiar la naturaleza, lo importante no es tanto lo que vemos sino cómo interpretamos lo que vemos.  ¿Llegamos al verdadero significado de los hechos? ¿Sacamos las conclusiones correctas?  El hombre observó los fósiles en las rocas durante muchos años antes de llegar a la conclusión acertada.  Lo mismo ocurre con cientos de otras cosas en la naturaleza y en la vida.


Urge que escuchemos a científicos, filósofos y otros animales humanos que nos aportan conocimiento para enderezar el rumbo:  la ética más elemental y el dramatismo de la destrucción actual de la naturaleza  debería impelernos a respetar a los animales.



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Referencias

Amérigo, M. (2009):  Concepciones del ser humano y la naturaleza desde el antropocentrismo y el biosferismo. Medio Ambiente y Comportamiento Humano 2009,10(3), 217-234. SSN 1576-6462.

Burroughs  (2018):  El arte de ver las cosas.  Errata naturae, Madrid.

Chaverri  Súarez, F. (2011):   Bioética animal: antropocentrismo y otras reflexiones. Praxis 66 - Enero-Julio.

de Waal, F. (2019):  Primates y filósofos, la evolución de la moral del simio al hombre. Paidós Transiciones.

Mosterín, J.  (2008):   Lo mejor posible: Racionalidad y acción humana.   Grupo Anaya Publicaciones, Colección Alianza Ensayo.
 

 Riechmann, J.,  (2000): Un mundo vulnerable. Madrid. Catarata.

Tafalla, M. (2019):  Ecoanimal. Una estética plurisensorial, ecologista y animalista.
Plaza y Valdés .   


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Noticias en medios:
•    anima naturalis: Animales para vestir

•    Redacción, noticia en BBC  News Mundo: Coronavirus en España: el sacrificio de casi 100.000 visones con coronavirus (y las dudas sobre cómo se contagiaron)

•    Redacción, noticia en Infocielo: Dinamarca sacrificará 17 millones por el Covid

•    Sánchez, E.  noticia en El País: En España se crían 750.000 visones en 37 granjas


 

14 de septiembre de 2020

Abejas y startups

 Hay muchas formas de fundar una empresa, y en los últimos tiempos hablamos frecuentemente de las startups. También para este enfoque podemos encontrar preciosos paralelismos en la naturaleza, como no podía ser de otra forma:  esta vez, vamos a aprender de las abejas.

@Shopify  y @ThinkAndStart  definen  Startup como "una organización humana con gran capacidad de cambio, que desarrolla productos o servicios, de gran innovación, altamente deseados o requeridos por el mercado, donde su diseño y comercialización están orientados completamente al cliente".
 
Tengo para mí que las startups exitosas copian su modelo de gestión del mundo de las abejas, o, si no es así, el mundo de las abejas puede ser un buen ejemplo para quienes deseen arrancar una startup.  Veámoslo utilizando para ello un precioso artículo de  Pilar De la Rúa  y #JoséSerranoMarino, de la UMU, Las abejas también se mudan: ¿qué hacemos si eligen nuestra casa?

El enjambre constituye la forma natural de reproducción de la colmena.  En el mundo de las abejas, conforme avanza la primavera, la entrada creciente de néctar y polen merced al trabajo incesante de las exploradoras es el estímulo para que la reina ponga un número igualmente creciente de huevos, hasta 1500 o más cada día. 

El resultado de esta actividad frenética es una explosión demográfica que puede superar los 60000 individuos.  Empieza entonces a faltar el espacio en la colmena.  A este problema se añade otro estrechamente relacionado:  el control basado en feromonas que ejerce la reina para que solo ella pueda depositar huevos se debilita al aumentar la densidad de indivuos.
 
Cuando una empresa estandariza y optimiza sus procesos hasta  alcanzar altas cotas de producción en serie (como por ejemplo fábricas de neumáticos), va copando el mercado con su producto y de forma paralela se va acumulando en el planeta una serie de  residuos indeseados, además de alienar generalmente a los empleados con rigurosos procedimientos que no dejan la más mínima opción a aplicar sus habilidades de alguna otra forma.

Estos factores, y otros como la edad de la reina, son el incentivo para que algunas obreras comiencen el proceso reproductivo. Para ello toman huevos recién puestos por la reina, los sacan de la celdilla ordinaria y los depositan en celdas mucho más grandes, la “realeras”, donde la alimentación exclusiva con jalea real dará lugar a numerosas reinas vírgenes.

 En esa etapa en que residuos y personas son tratadas de forma similar - algo que sobra y/o no merece la pena sacarle más partido - algunos empleados comienzan a  interiorizar el know how corporativo que esté a su alcance y a formarse  por su cuenta en conocimientos y habilidades para poder dibujarse un futuro mejor.  También suele ocurrir que esta etapa de formación sea compartida por varios empleados, que han soñado juntos la creación de un negocio compartido.

Cuando aún se están desarrollando como larvas, estas reinas jóvenes ya emiten feromonas peculiares. Estas sustancias y otros factores de la colmena acaban “convenciendo” a la reina de que sus días de monarca única están contados. Es la hora de enjambrar.

Nuestros empleados / reinas jóvenes emiten sus feromonas peculiares: comienzan a compartir los nuevos conocimientos adquiridos y a dibujar el esbozo de su próximo futuro profesional común.

Si la climatología es favorable, la reina se sitúa en la puerta (piquera) de la colmena y haciendo uso intenso de su atracción química, llama a todas las abejas que puede. Estas ingieren rápidamente una buena cantidad de miel y polen, y en un momento determinado, generalmente a primera hora de una mañana soleada, emprenden el vuelo formando un enjambre. Habrá unas 10 000 o 20 000 abejas, que siguen a la reina hasta un lugar generalmente cercano, donde se toman un descanso y comienzan la búsqueda del lugar idóneo para fundar una nueva colonia.

Si la situación social y las condiciones del mercado son favorables, la persona que en principio hará de líder del nuevo equipo aglutina a su alrededor al resto de compañeros para conseguir un equipo compacto, de forma que cada uno de los componentes se sientan partícipes del nuevo proyecto y sean proclives a compartir conocimientos y experiencias orientadas a la nueva realidad que ya vislumbran. 
En esta etapa suele ser habitual que el nuevo equipo se instale en un local prestado, una  incubadora o algún otro lugar que facilite el arranque del proyecto ofreciendo no solo el espacio, sino apoyos de diverso tipo (económico, tecnológico, etc. en forma de préstamos blandos,  plataformas de micromecenazgo, business angels, asesoría pro bono,  etc.).

Elegir el emplazamiento adecuado es toda una demostración de comportamiento social en cuanto al proceder cooperativo y democrático. Varias exploradoras salen del enjambre y visitan lugares diversos. Después de una inspección cuidadosa de lugares candidatos (humedad, oscuridad, abrigo de vientos, entradas y salidas defendibles), regresan a la bola de abejas del enjambre.

En esta etapa, cada uno de los miembros del equipo se acerca a sus contactos profesionales, personales y familiares que puedan aportar alguna visión enriquecedora y /o algún tipo de apoyo extra, navegan en las redes, acuden a congresos y jornadas profesionales, contactan con antiguos profesores… de forma que entre todos recogen numerosos datos valiosos para decidir cómo, cuándo y dónde les conviene establecerse.

Comienza entonces la información persuasiva: la exploradora que trae una valoración discreta de un lugar mediocre ejecutará una variante especial de la famosa “danza de las abejas”, y comunicará sus impresiones poco estimulantes. La que vuelve con una valoración elevada ejecutará la danza con gran vigor y a los pocos minutos emprende el vuelo nuevamente, pero ahora seguida por un número notable de abejas del enjambre, que quieren verificar si el lugar es tan bueno como dice la exploradora entusiasta. 

La puesta en común de la información recogida es vital para poder tomar una decisión, de forma que todo el equipo escucha las nuevas que aporta cada miembro y después realizan entre todos un análisis de los datos recopilados, a fin de sopesar puntos fuertes y débiles de cada una de las opciones que se perfilan.  Normalmente se decantan por una o dos que parecen más favorables, de forma que la siguiente etapa consiste en que todo el equipo verifique la bondad de la información para poder decidir con mínimo riesgo.

Poco a poco el enjambre irá descartando sitios hasta quedar finalmente uno, que es elegido por ser el que despierta mayor interés para el mayor número de exploradoras. En el enjambre se ha generado una mayoría de abejas informadas y convencidas, y entonces todas emprenden el vuelo hacia el nuevo hogar.

En este momento es importante para el equipo que todos los miembros alcancen el consenso, puesto que van a hacer una apuesta arriesgada:  salir de la pequeña zona de confort que les alberga hasta el momento para establecerse por cuenta propia.

Entre sus reflexiones finales, los autores explican que la fobia a los enjambres se traduce en el rechazo a su presencia por parte de las personas que habitan allí donde se hayan instalado. Sin embargo, hay que recalcar que las abejas de la nueva colmena no van a picar a las personas que están cerca, a menos que sientan que algún enemigo quiere atacar su casa. Solo entonces sus habitantes saldrán a defender la colonia sin importar la vida propia.

Puede suceder que esta nueva "colmena" sufra el rechazo de "vecinos" tradicionales que ven amenazada su cómoda vida de siempre produciendo, vendiendo o consumiendo como siempre se ha hecho.  Si esos "vecinos" son inteligentes, en vez de atacar a la colmena para destrozarla harán bien en estudiar sus peculiaridades para poder amoldar sus negocios a la nueva era.  Si no son inteligentes es probable que boicoteen a la nueva empresa mediante bulos en las  redes, campañas de propaganda, desinformaciones prediseñadas y otras muchas artimañas que, afortunadamente, son conocidas por cada vez más ciudadanos concienciados y responsables.

Es muy posible que conozcas algunas startups que valgan la pena, en cuyo caso te recomiendo que les hagas toda la propaganda posible porque son el futuro de nuestra sociedad.  Y me aplico el cuento dejando aquí algunos enlaces a empresas que han seguido el proceso descrito y me gustan especialmente por lo que tienen de añadido:  ayudan a disminuir los residuos industriales que están destrozando el planeta.

·         ecoalf : elaboran prendas de vestir a partir de  viejas redes de pesca recuperadas del mar.

·        Vegea:  productos veganos a partir de restos orgánicos.

·        Gomavial:  productos industriales a partir de neumáticos.

   Saye, la firma de zapatillas veganas que planta árboles.
 
         Bioo, electricidad a partir de restos orgánicos.

Trabajar en pro de un futuro bueno para la empresa y sus partícipes y para llegar a la vez a ser una parte integrante del planeta (en vez de esquilmarlo como acostumbran las empresas "normalizadas")  es un planteamiento plausible e imprescindible en este siglo.  Bienvenidas sean.

26 de julio de 2020

Biomimética: ¿en qué se parecen una cebra y un buque?




Norman Wilkinson, artista marino británico, diseñó un complejo modelo de patrones de formas geométricas en fuertes colores, que  se interrumpen y cruzan entre sí de forma aparentemente aleatoria.

Para asegurarse del efecto final, acudió a la Royal Academy of Arts y solicitó a un gran equipo -  formado mayoritariamente por mujeres - que hicieran pruebas con diferentes maquetas de barco realizadas en madera.  Utilizaron para ello múltiples maquetas distintas unas de otras, y también tonedas de pintura de diferentes colores.

El objetivo de Wilkison no era estético, sino militar.  Había descubierto el "camuflaje disruptivo" o "camuflaje deslumbrante", algo muy útil para la armada británica durante la primera guerra mundial.  No se trataba de ocultar los barcos británicos  al enemigo alemán, sino de confundir al oficial del submarino encargado de lanzar el proyectil:  un buque pintado de aquella guisa conseguía dificultar la estimación de su alcance, velocidad y rumbo, de modo que el torpedo no alcanzaba el objetivo.

Esta añagaza  pretendía imitar lo conseguido por las rayas de las cebras.  Tim Caro  descubrió que al amanecer y atardecer las rayas de las cebras se fusionan y se hacen indistinguibles a los ojos de leones y hienas, por lo que les resulta más difícil capturar a sus codiciadas presas.

Recientemente la neuroetóloga Paloma González-Bellido y el propio Tim Caro  han encontrado otra explicación a las rayas de las cebras:  dificultan el aterrizaje de tábanos y moscas tse-tsé, una creativa forma de defenderse de esos insectos que las martirizan.

Los torpederos de los submarinos, los grandes carnívoros y los molestos dípteros sufren de forma similar un tipo de  distorsión visual que dificulta la consecución de sus objetivos.

Esta narración viene a cuento porque cada vez que descubro algún "invento" conseguido gracias a imitar a la madre naturaleza me pongo muy contenta :).  Cada vez hay más científicos, de más y más disciplinas, trabajando para descubrir el porqué de tantas cosas que funcionan perfectamente en su medio natural.  Por lo general, detrás van los ingenieros y técnicos aplicando el nuevo hallazgo al diseño de nuevos productos y procesos.

Y finalmente tenemos nuestro enfoque de Biomimética Organizacional, un nuevo modelo de gestión corporativa que, ¡oh sorpresa! aprende de la naturaleza.  Te dejo aquí el enlace a un ebook divulgativo, a una charla TEDx  y a un artículo científico.  Espero que los disfrutes.


Alguna información adicional por si tienes curiosidad 😉 :