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23 de julio de 2021

Poderoso caballero es don dinero

El discípulo, después de peregrinar por el mundo, se acercó a su maestro y le dijo:

- He conocido a mucha gente y he notado que es muy distinta la actitud de los ricos y la de los pobres hacia quienes se les acercan.  Cuando me acerco a un pobre, me abre las puertas de su casa, me pregunta cómo estoy y hasta me ofrece ayuda. 


Sin embargo, con los ricos es otra cosa.  Es muy difícil acercarse a ellos: viven en palacios, tienen guardias, y, cuando al fin uno está delante de ellos, ni nos miran y piden que sea breve, porque tienen muchas cosas que hacer.

El maestro le dijo: Acércate a la ventana.  ¿Qué ves?

- Veo a una señora con un niño. Y un coche que va al mercado.

-Bien.  Ahora ponte delante del espejo.  ¿Qué ves?

- ¡Venga ya, Maestro! Qué voy a ver, ¡a mí mismo!

- Pues ya ves: la ventana está hecha de cristal y de cristal está hecho el espejo.  Basta con poner un poco de plata detrás, y uno ya solo se ve a sí mismo y no ve a los demás.  Eso pasa con las riquezas de los ricos.

Esta preciosa alegoría es muy apropiada para la crisis que estamos viviendo, producto de la avaricia de unos pocos que están destrozando el mundo de todos, y también de la estulticia de todos nosotros que nos hemos dejado llevar por sus cantos de sirena.

A ver si con este escarmiento llamado coronavirus nos planteamos cómo vivimos, cómo derrochamos, cómo dejamos en la cuneta a millones de seres humanos, cómo martirizamos a millones de animales, cómo esquilmamos la naturaleza.... y somos capaces de vivir sin la plata que hemos colocado detrás del espejo.

Me encantaría conocer tu opinión sobre el particular, ¿te animas?  Gracias por anticipado :)

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12 de abril de 2020

Es que no aprendemos

Durante mucho tiempo la UE ha estado batallando por difundir e implantar los ODS porque se ha considerado que es un  gran logro el acuerdo internacional para que la sociedad avance con criterios correspondientes al siglo XXI. Los 17 están interrelacionados, pero a efectos de este artículo vamos a fijarnos en los números 6 (agua limpia y saneamiento), 7 (energía asequible y no contaminante), 13 (acción por el clima), 14 (vida submarina) y 15 (vida de ecosistemas  terrestres), porque son los que hacen incidencia directa en la salud del planeta.

Después de muchos esfuerzos - no solo económicos -los ciudadanos somos cada vez más conscientes y los gobiernos van poco a poco legislando en consonancia, con el foco puesto en el año 2030.

En el Informe de 2018 sobre avances conseguidos se concluye que "los conflictos y los efectos del cambio climático fueron los principales factores que contribuyeron al crecimiento del número de personas que se enfrentan al hambre y al desplazamiento forzoso, además de limitar el progreso hacia el acceso universal a los servicios básicos relacionados con el agua y el saneamiento".

Ahora en 2020 el coronavirus ha trastocado los planes de gobiernos, empresas y ciudadanos. Respecto a los ODS,  puedes ver un resumen de los  efectos del virus aquí.  De este informe destaco un párrafo:  "Ahora más que nunca, el mensaje que queremos trasladar al sector empresarial es que los ODS abren un gran abanico de oportunidades económicas que podrían ser la puerta de salida de la crisis económica en la que nos estamos sumergiendo".

Bien está que el sector empresarial comience a replantearse su modus operandi, estregias y objetivos, porque en la sociedad actual no se puede hacer nada sin dinero y las empresas son las organizaciones cuya actividad genera dinero.

Y estaría aún mejor si - no solo las empresas, sino la sociedad en su conjunto - diéramos un paso más para no poner el dinero en el centro.  Como muy bien dice Ai Weiwei, emprendemos proyectos solo cuando nos traen beneficios, olvidándonos de los principios.

A título de ejemplo, mira lo que he leído recientemente en un diario de tirada nacional:  






 El límite de 95  g/km de media en las gamas de cada fabricante, con sus multas millonarias si no se cumple, será difícil de exigir ante otras prioridades tan imprescindibles como la liquidez y la reactivación del mercado.

Una vez más, el dinero en el centro.  Es cierto que la tremenda crisis que tenemos a las puertas generará pobreza y desamparo en millones de personas, algo inasumible si se tiene un mínimo de sensibilidad.  Pero estamos, una vez más, en el más de lo mismo. Y a pesar de que nunca ha sido una solución sino un parche, insistimos una y otra vez en aplicar la fórmula.

De forma que estamos en un círculo vicioso:  si no priorizamos lo económico muchas personas morirán a corto plazo. Si priorizamos lo económico (a corto y a largo plazo) la naturaleza morirá, y con ella la especie humana.  Recordemos que los ODS relativos a la naturaleza son la base para que los demás se puedan conseguir.

Yo no sé cómo se puede romper este círculo vicioso, pero al menos podríamos probar alguna fórmula al alcance de cualquier persona que piense un poco:

  • Estimular a  nuestra comunidad científica  para que se centre en resolver este problema entre todos, independientemente de las disciplinas de cada uno;
  • Presionar a los gobiernos para que escuchen a los científicos y legislen en consecuencia;
  • Presionar a la ciudadanía para que rediseñe su estilo de vida a fin de consumir únicamente lo imprescindible;
  • Exigir a científicos, gobiernos y ciudadanía que velen porque no se queden atrás tantos millones de personas desfavorecidas.
 Si se te ocurre alguna otra fórmula estaré encantada de escucharte. Y si te gusta esta te agradecería difusión, porque ya sabes que un grano no hace granero pero ayuda al compañero.

En cualquier caso, gracias por haber llegado hasta aquí 🌏

Para finalizar, te dejo una profunda reflexión de José Múgica muy adecuada para este tema y otra de Eduald Carbonell que, con una óptica distinta, pone el dedo en la llaga.

18 de septiembre de 2019

La paz perfecta


Cierto rey prometió un gran premio al artista que pudiera captar en una pintura la paz perfecta. Muchos lo intentaron.

El rey observó y admiró todas las obras, pero solamente hubo dos que en verdad le gustaron.

La primera mostraba un lago muy tranquilo, espejo perfecto donde se reflejaban las montañas circundantes. Sobre ellas se encontraba un cielo azul con tenues nubes blancas. Todos los que miraron esta pintura estuvieron de acuerdo en que reflejaba la paz perfecta.

La segunda también tenía montañas, pero  eran escabrosas. Sobre ellas había un cielo oscuro, del cual caía un impetuoso aguacero con rayos y truenos. Montaña abajo parecía retumbar un espumoso torrente de agua. Esta imagen no se revelaba para nada pacífica. Pero cuando el rey analizó el cuadro más cuidadosamente, observó que tras la cascada, en una grieta, crecía un delicado arbusto. En él había un nido y allí, en medio del rugir de la violenta caída de agua, un pajarito.

¿Cuál crees que fue la pintura ganadora?

El rey escogió la segunda.


La paz —explicó— no significa estar en un lugar sin ruidos, sin problemas, sin dolor. Significa que, aun en medio de estas circunstancias, nuestro corazón puede permanecer en calma.

 Es más fácil decirlo que hacerlo, de acuerdo.  Pero con un poco de entrenamiento se puede conseguir cierto nivel de bienestar que, lógicamente, apacigua.

¿Qué técnicas sueles aplicar para poder permanecer en calma en medio de la tormenta?


Y, por si sientes curiosidad, te dejo aquí información sobre el vencejo de cascada

30 de julio de 2019

Mujeres directivas

¿En España, tenemos más o menos mujeres directivas que el año pasado? ¿Y cómo estamos respecto al resto de Europa?

Pueden parecer  preguntas baladíes, pero si  tenemos en cuenta que la población femenina es prácticamente el 50% del total y que las mujeres están mejor formadas que los hombres de acuerdo con los datos recién publicados por el  INE relativos a 2018  (formación superior en personas situadas entre los 25 y los 64 años:  hombres 24,6%, mujeres 39,8%), se podría esperar que estos datos tuvieran su adecuada correlación en el mundo de la empresa.  Pero no es así.

¿Qué ocurría en 2018?

Según el informe Women in business de Grant Thornton, ocho de cada diez empresas españolas no creía  en la imposición de cuotas obligatorias como medida para lograr la igualdad de género entre directivos. Había empresarios que se fijaban en los efectos adversos que se produjeron en Noruega, (el modelo a seguir):  empresas que decidieron no cotizar en Bolsa para no tener que cumplir la cuota; otras que decidieron disminuir el número de hombres consejeros para no tener que incorporar mujeres;  otras acudieron a otros países para captar mujeres capacitadas, alegando que en su país no había…  y todo ello repercutía negativamente en  la agilidad de los procesos de decisión y sustancialmente en la imagen corporativa, con el consiguiente riesgo económico.

Por su parte, Antonio Garamendi, en nombre de  la CEOE, opinaba que obligar  por ley a que haya cuotas de mujeres en los consejos podría perjudicar la competitividad de las empresas,  abogando por impulsar la promoción sin obligaciones legales.

¿Qué ocurre en 2019?

Grant Thornton 2019,  en su documento Women in Business: hacia un avance real  explica que el  número de mujeres directivas en España en 2019 se sitúa en un  30%. Es el mejor dato de los últimos cinco años y supone un avance de tres puntos con respecto al porcentaje del año pasado. Se rompe así la tendencia al estancamiento de los últimos años, en los que la cifra apenas había fluctuado dos puntos.

El Barómetro de Empresas, 2º semestre de 2019 de Deloitte arroja las cifras de la imagen, publicada por El País,  y explica que En relación a la brecha de género, la mitad de compañías participantes en esta edición no está aplicando actualmente el sistema de cuotas para incrementar el número de mujeres en puestos directivos (La distribución de mujeres en puestos directivos entre los panelistas es de 22%).




(Estos datos corresponden a las respuestas obtenidas de 262 empresas de un universo de 2300 con mayor facturación dentro de cada sector de actividad).

A pesar de que estos dos estudios difieren en los resultados, está claro que en España estamos por debajo de lo que ocurre en otros países de nuestro entorno: En Noruega, el porcentaje de mujeres consejeras supera el 40%, 36% en Suecia, 38% en Francia, 34% en Italia, 27% en Alemania…  ¿Puede ser casualidad que el porcentaje más alto corresponde a Noruega, primer país en implantar el sistema de cuotas en 2008?


Entiendo que un sistema obligatorio no sea bien aceptado por las empresas, a nadie le gusta que le digan qué tiene que hacer en su negocio.  Incluso hay mujeres (entre las que me cuento) a quienes les disgusta promocionar "porque toca" en vez de hacerlo por méritos propios.  Hay además, más de un ejemplo (sobre todo en grandes empresas y en el sector público) que resulta patético por lo evidente que es la promoción "porque toca".

Pero también es cierto que una tendencia social no se cambia de un día para otro, y menos sin los estímulos adecuados.  Ejemplos tremebundos pueden ilustrar la idea:  la abolición de la esclavitud y el derecho a voto de la mujer, entre otros, nos ayudan a comprender por qué es recomendable que la legislación promueva el avance social que nos ocupa:  que las mujeres trabajen en paridad con los hombres para reparar una injusticia social, mejorar la trayectoria profesional de las mujeres, aportar más talento a las organizaciones y conseguir, así, mayores niveles de bienestar de la población.

¿Y tú, estás a favor o en contra del sistema obligatorio de cuotas?

8 de mayo de 2019

Fichar en la empresa: ¿volvemos al Pleistoceno?

Reloj de fichar.  Museo de Siglujfördur, Islandia
Cuando era más joven trabajé en una gran empresa que obligaba a fichar a sus trabajadores. Yo compartía un despacho con tres  jóvenes más, y también tareas muy poco cualificadas.  Nos convertimos en un equipo compacto que aportaba penas, alegrías y muchas ganas de vivir.  Buscábamos siempre la forma más lúdica de llevar a cabo nuestras tareas rutinarias y no perdíamos ocasión de organizar algún juego o actividad que iluminase un poco nuestros grises días de chupatintas.

Todas vivíamos lejos del trabajo y eso nos obligaba a madrugar muchísimo, porque el retraso a la hora de entrar se penalizaba económicamente.  Eso sí, los jefes que nos rodeaban estaban exonerados  de fichar, nadie se preocupaba de la hora en que entraban o salían del trabajo.

Y enseguida nos dimos cuenta de que la humillante tarea de fichar cada mañana  podría convertirse en un motivo de juego y burla encubierta hacia aquella disposición tan injusta.  De modo que, a lo largo de un mes aproximadamente, las cuatro habíamos perdido sin saber cómo nuestra tarjeta de fichar.  El Departamento de Personal (así se llamaba entonces) nos contemplaba con recelo pero no tenía otro remedio que hacer  un  duplicado si quería que la trabajadora siguiera fichando cada día.

De forma que enseguida conseguimos tener todas un duplicado de nuestra ficha.  Los cuatro duplicados eran escondidos en un lugar recóndito, al que cada mañana accedía la primera de las cuatro que llegaba al trabajo y se encargaba de fichar por las otras tres con los correspondientes minutos de diferencia entre fichaje y fichaje para que no se viera que habíamos llegado todas a la vez.

Quién llegaba la primera cada semana era algo que teníamos magníficamente organizado en función de las actividades extralaborales de cada una de nosotras, claro, y  siempre llegaba unos diez minutos antes de la hora oficial de entrada para asegurarse de que  no habría moros en la costa en el momento de fichar.  Y nunca los hubo.  Los  demás trabajadores que fichaban en nuestro reloj llegaban justo a su hora (más tarde que nuestra avanzadilla), nuestros jefes siempre llegaban una hora más tarde como mínimo, y los empleados del Departamento de Personal recelaban pero nunca se molestaron en madrugar para pillarnos con las manos en la masa; supongo que debido a una mezcla de pereza y de diversión por lo que suponían que estábamos haciendo.

Al fin y al cabo, ellos eran responsables de contar el número de horas de cada trabajador de acuerdo con lo que decía su ficha, no de vigilar cómo se llevaba a cabo el procedimiento. (Y nosotras lo sabíamos 😈).

Esta burla a la normativa vigente podía realizarse porque se daban dos circunstancias a la vez:  tareas aburridas y control  estricto para los trabajadores no cualificados, confianza y laxitud para los jefes.  Los nuestros podían vivir tranquilos, sin tener que preocuparse por nuestros horarios:  nuestro trabajo siempre estaba listo en tiempo y forma, como se decía entonces.

Este recuerdo viene a colación porque tengo la impresión de que estamos regresando al Pleistoceno: el gobierno ha dispuesto que todos los trabajadores tienen que fichar,  oficialmente para combatir la precariedad laboral aunque se puede colegir que también  va a servir para  controlar las horas extraordinarias no cotizadas a la Seguridad Social.

Es como si regresáramos a los coches de caballos para disminuir la contaminación del aire en las ciudades:  todo más lento y lleno de bosta, ¿es esa la solución?


Tendremos a todo el mundo controlado y realizando sus ocho horas diarias - al menos aparentemente - pero no supone en absoluto una mejora social: te dejo aquí un interesante artículo publicado en The Conversation  que se plantea qué ocurrirá con los horarios flexibles, el teletrabajo y otras medidas punteras en las que varios países europeos nos llevan una ventaja escandalosa.

El artículo cita a vuela pluma consecuencias como desmotivación, pérdida del sentido de pertenencia, escasa fidelización y pérdida de inversiones realizadas en las personas.  Y todas estas consecuencias repercuten directamente en la cuenta de resultados de las empresas, porque si los empleados no están comprometidos y satisfechos es francamente difícil que los stakeholders se sientan bien atendidos... y decidan relacionarse con otras empresas que puedan satisfacerlos de acuerdo con sus expectativas.

Hay otra consecuencia que no es evidente a primera vista:  cuando una empresa pierde la confianza de clientes y proveedores se encuentra ante tal cúmulo de dificultades que muy a menudo necesita reducir su plantilla, cuando no cerrar el negocio.  Y  ocurre en muchísimas empresas, sobre todo pymes. ¿Eso contribuirá a reducir la precariedad laboral? Cuando hay más personas en paro, ¿consigue la Administración recaudar más impuestos sobre el trabajo?

Es difícil comprender por qué se ha decidido regular el registro de jornada, pero temo que esa decisión se basa en la teoría X de McGregor ... en pleno siglo XXI.

Si queremos estar en el grupo avanzado de los países europeos tenemos que contemplar a la sociedad desde otro ángulo muy diferente, poniendo el foco en la ética, el compromiso y las relaciones de beneficio mutuo. Porque tratar a todo el mundo como si fuese incapaz o tramposo no nos llevará muy lejos.

¿Tines dos minutos más para leer algo relacionado con el planteamiento que propongo?

¿3 días de trabajo semanales? Sí, con valores

11 de abril de 2019

Equipos multidisciplinares para ayudar al planeta

Cinco universidades europeas se han unido en una investigación para lograr (lo han logrado) que un grupo de abejas en Austria y un grupo de peces en Suiza se comuniquen entre sí coordinando sus decisiones.

Utilizan  algoritmos evolutivos (IA) relacionados con la biomimética. Los robots aprenden a comunicarse con estos dos grupos de animales hasta que consiguen que sus respectivos comportamientos grupales estén coordinados.  Es decir, consiguieron modificar las pautas de comportamiento habituales de cada uno de los grupos.

Parece ser que los científicos consideran muy importante este logro, porque permitiría que los humanos interfieran con las sociedades animales para gestionar el medio ambiente, consiguiendo que las máquinas traduzcan señales biológicas cuya comprensión podría ayudar, por ejemplo, a que las aves evitaran los aeropuertos o que los animales polinizadores se dirigieran hacia cultivos orgánicos alejándose de cultivos con pesticidas.

Tienes información más detallada en Tendencias21.

Como todo avance científico, tiene su lado luminoso y su lado preocupante.

El lado luminoso es que podremos entender cada vez mejor a la naturaleza, algo imprescindible para esta sociedad nuestra urbanita, apresurada y alejada de los entornos naturales, cuyo desconocimiento es responsable en gran medida del daño que estamos haciendo al planeta.

El lado preocupante es que las máquinas serían capaces de imitar de tal modo a la naturaleza que podrían decidir por ella interfiriendo artificialmente en los ecosistemas.  Estos ejemplos que nos ofrecen los científicos son efectivamente intervenciones en los ecosistemas, y ambos tienen algo en común:  obtener provecho para la humanidad.  Si alejamos a las aves de los aeropuertos tendremos menos accidentes, y se alejamos a los polinizadores de los cultivos tratados con pesticidas conseguiremos que la humanidad tenga menos enfermedades.

La ciencia sigue avanzando, pero todavía está inmersa en una visión antropocéntrica que no va a ayudar a proteger el planeta.  Necesitamos una cosmovisión que nos permita considerarnos una parte del gran ecosistema Tierra, no los dueños y señores. ¿Conocer cómo se comunican los animales? Sí, pero para aprender a hacerlo mejor nosotros, no para interferir en sus comunicaciones para nuestro propio provecho.

Una vez más acudo a la reflexión de Jorge Wagensberg:



De forma que nos interesaría acometer las investigaciones científicas desde el punto de vista de que somos una parte más de la Tierra. Entiendo que para los científicos puede resultar difícil y un tanto alejado de sus praxis, pero aquí más que nunca deberíamos potenciar la formación de grupos interdisciplinares para plantearse los problemas desde diferentes y enriquecedores puntos de vista.

Un ejemplo que a primera vista resulta un tanto extraño pero que podría adaptarse al tema que tratamos es este: Richard Davidson, doctor en Neuropsicología e investigador en neurociencia afectiva, es  miembro del consejo del Foro Económico Mundial de Davos, para convencer a los líderes de que hay que hacer accesible lo que sabe la ciencia sobre el bienestar.

Es muy significativo que Davos escuche a científicos expertos en intangibles como la empatía y la compasión.  Y también es muy esperanzador, lo considero una magnífica prueba de lo bien que funcionan los equipos multidisciplinares.

¿Qué ocurriría, por ejemplo, si incluyéramos en la formación de los científicos conocimientos sobre sufrimiento, empatía, compasión…?   ¿Qué ocurriría, por ejemplo, en el equipo que estudia la comunicación entre diferentes especies, si se incluyera algún miembro especializado en Psicología, Psiquiatría, Filosofía, Ética, Etología… ?

Personalmente estoy convencida de que los resultados de las investigaciones serían muy distintos:  la ciencia avanzaría, sí, pero para aprender de la naturaleza y reaprender a ser parte de un ecosistema. Porque respetar a la naturaleza es la premisa básica para que todos nosotros sigamos en este pícaro mundo;  todo lo demás nos llevará más pronto que tarde a la extinción por  desaparición de nuestro hábitat.

¿Quieres compartir aquí tu opinión al respecto?

Tienes más información sobre Davidson aquí.

16 de octubre de 2018

¿Conoces la teoría de la boina?


Retomo aquí mi antigua "teoría" de la boina para que pensemos juntos en algo serio pero informal, para distender y disfrutar mientras avanzamos. Si te gusta, me encantaría algún comentario tuyo.  Muchas gracias por anticipado. 💓

Soy vasca y, como muchos vascos de mi época, crecí con una boina encasquetada a rosca.

Una boina encasquetada a rosca es mucho más que un pedazo de lana:  te dirige la mirada y el pensamiento hacia una realidad estrecha y monolítica, más allá de la cual solo hay seres desdeñables.

A lo largo de los años he ido utilizando sombreros, gorras, pañuelos, viseras...  y me he percatado de que, en general, cuanto más reducido y liviano es el tocado más posibilidades tengo de dejar que mi cabeza y mi corazón se abran para captar y aprehender toda esa maravillosa variedad de seres que nos rodean.

Y el último descubrimiento fue éste:  si menos es más, cero debe de ser infinito 😜 ¿Por qué no prescindir de los tocados?  Así no constriño mis neuronas y permito que se aireen y regeneren.  Conclusión:  mejor sin tocado.

Pero los tocados también tienen su utilidad, obviamente, como toda simbología:  nos ayudan a entender el contexto cultural de la persona que lo lleva, su estatus dentro de su entorno, los valores que encarna en esos momentos para su comunidad....

Y nos hemos ido acostumbrando a identificar a una persona por su tocado. Confundimos a menudo "esta persona es..." con "esta persona lleva ahora la gorra de..."  Así que, como nuestro cerebro siempre tiende a encontrar la fórmula más sencilla, nosotros mismos nos hemos amoldado a identificarnos con nuestra gorra.  


Cuando nos presentamos sin este accesorio estamos permitiendo que las demás personas se asomen a toda nuestra riqueza personal, lo que generalmente propicia una interrelación cálida, próxima, gratificante y generadora de nuevas realidades.  Ahora sí, y no antes, funciona estupendamente ponerse la gorra que toque en ese momento:  es bueno que el interlocutor pueda enmarcar adecuadamente el contexto en el que vamos a mantener la relación.

 Enmarcar el contexto es una sana costumbre que ayuda a que todos los interlocutores comprendan qué se puede y qué no se puede aceptar, qué papel va a asumir cada persona en ese contexto, qué se espera conseguir con la cooperación de todos... una forma magnífica de conseguir altas cotas de compromiso.  Compromiso =3R,  una sencilla fórmula aplicable en cualquier situación de interrelación.  Seguro que enseguida descubres dónde y cómo usarla 😎 .

 Así que la receta sería algo así como: 


 ¿Hasta qué punto estás de acuerdo?

5 de septiembre de 2018

Compasión y ética

José Antonio Marina
 Ha caído en mis manos el artículo de José Antonio Marina,  Elogio de la compasión, que te recomiendo.  Recoge una frase tangencial en la que el autor confiesa que desde hace años está trabajando  en una historia de la evolución cultural de la humanidad, que incluye la evolución de los sentimientos.

Este planteamiento está muy en línea con el de Jesús Mosterín, quien profundiza en sus trabajos sobre la compasión y lo que significa para la humanidad.  Te dejo aquí un artículo que lo sintetiza:   El círculo compasivo incluirá a todo ser capaz de sufrir .   Mosterín considera que las emociones morales (como la compasión) son tan relevantes en la ética como las percepciones en la ciencia empírica. (Si tienes curiosidad por saber qué opino sobre Jesús Mosterín puedes visitar Jesús el Magnánimo.)

En los dos artículos que hoy te ofrezco se enfoca la capacidad de compadecer (= padecer junto con) desde un punto de vista racional, con sólidos argumentos, mostrándonos lo que ocurre en nuestra sociedad.  Está muy bien, porque los argumentos son la base de una buena discusión:  cuanto más sepamos sobre un asunto mejor podemos discutir. Los científicos, pensadores y profesores ayudan así a que podamos ir comprendiendo el complejo entorno en que nos movemos y abriendo el foco para aprehender mejor la realidad.
Jesús Mosterín

Nos queda entonces trabajar la otra faceta, la que no se enraíza en la ciencia empírica sino en la ética: El mismo Marina nos explica que la solución de los conflictos sociales tiene un nivel jurídico y otro ético. El jurídico se impone por coacción y por la imposición de penas. El ético, por convicción y presión social.

Mosterín lo enfoca desde otro ángulo, sosteniendo que basándonos en  la ciencia podríamos llegar a justificar cambios en los presupuestos éticos y morales sobre los que se fundan las sociedades.

Me gusta ese enfoque porque supone que los datos objetivos y contrastados con los que trabaja la ciencia sirven de referencia para esa reflexión colectiva que hacemos periódicamente, revisando así nuestros principios básicos de conviencia y el marco ético que los sustenta.


Es muy gratificante que filósofos y científicos nos ayuden a plantearnos estos principios en una sociedad tan perpleja como la actual, porque la sensación de obrar con coherencia (respecto a nuestros principios) nos da fuerzas para avanzar en la consecución de mayores niveles de bienestar personal y social.  

Por eso es importante que las organizaciones estén al día en materia de ética, valores, coherencia... y todos esos principios que fueron aparcados en pro de la tecnología y que, afortunadamente, cada vez están consiguiendo más reconocimiento. En la época de los robots y de las inteligencias múltiples no nos queda otro remedio que tener las cosas lo más claras posible si queremos que en nuestras organizaciones el Ecosistema Interno sea capaz de responder adecuadamente a tantos e inesperados retos de convivencia.

10 de julio de 2018

Imago Universi

Gabriel Barceló Rico-Avelló
He leído un artículo con aire científico que explica que la Tierra es convexa. Como soy muy curiosa pero lega en la materia, he aplicado el refrán zapatero a tus zapatos y me he dirigido directamente a mi dilecto amigo y sabio de cabecera Gabriel Barceló, quien ha escrito más de 30 libros y es una autoridad (también) en esta materia.

Su respuesta me ha encantado, me ha aclarado todo lo que necesitaba en ese momento y además me ha parecido un precioso ejemplo de cómo va avanzando la ciencia, así que me permito copiar aquí nuestra charla para que puedas tú también disfrutar de este precioso momento:


 Pregunta:   ¿Esta noticia alude a algo serio, o es una patraña?  Plana o redonda
 Respuesta:  Es muy cierto que se ha puesto de moda de nuevo últimamente, pero no entiendo como se puede ser tan ajeno a las evidencias.(Y continúa así:)

Puedes ver un video en el que Pedro Duque, actual ministro, discute sobre este tema.

En el libro Imago Universi, analizo este tema desde un punto de vista histórico, ya que los astronautas han comprobado reiteradamente su redondez, que no se discute científicamente desde hace dos mil años, y que fue comprobado por Magallanes/El Cano en el Siglo XVI al realizar el primer viaje alrededor del mundo.

En el capítulo IV expongo:
Con los pitagóricos encontramos ya una escuela de pensamiento que sostiene la esfericidad de la Tierra, además del universo, y para los que el nú-mero tiene una función fundamental, no simplemente instrumental. En esa imagen del mundo, se intuye la existencia de leyes de comportamiento que pueden ser definidas numéricamente. No obstante, como hemos comentado, esta corriente de pensamiento fue olvidada durante muchos siglos después, ante la aparente autoridad de Aristóteles.

Y más adelante:

Por tanto, Aristóteles, como Platón, sostiene que la Tierra es una masa esférica inmóvil fija en el centro del Universo, y establece las razones para probar la esfericidad de la Tierra: físicas y astronómicas. En el tratado de Meteorología afirma: “…que el contorno de la sombra de la Tierra, proyectada en la Luna durante los eclipses y la traslación de la estrella polar respecto al horizonte, cuando va de Sur a Norte, son pruebas de la redondez de la Tierra. “(ARISTÓTELES: Obras Completas, “Meteorología”, Editorial Gredos, Madrid.)

En la actualidad estoy escribiendo un libro sobre Colón, y dedico bastantes paginas al tema. Te copio el epígrafe:

1.3. Primeras referencias sobre la esfericidad

En diversos escritos Colón hace referencia de supuestos prescriptores, que ya proponían conceptos geográficos coincidentes con sus hipótesis. Hace referencia a Aristóteles: El Aristótel dice que este mundo es pequeño y es el agua muy poca y que fácilmente se puede pasar de España a las Indias,
También se refiere en el mismo texto a Seneca, Alejandro Magno, César Nerón, Plinio, y Tolomeo: los cuales todos gastaron dineros e gente y pusieron mucha diligencia en saber los secretos del mundo y darlos a entender a los pueblos…

Incluso también a profetas menores del cristianismo, como Esdras, personajes de la Biblia, como Zacarías, padre de S. Juan, y el bravo Simón y santos como S. Agustín y S. Ambrosio en su Exameron, adonde alega allí vendrá mi hijo Jesús e morirá mi hijo Cristo, y dicen que Esdras fue profeta.[1] 

Esdras (480–440 a. C.), según la Biblia, era sumo sacerdote judío en tiempos del rey de Persia Artajerjes I (~ 457 a. C.), pudo volver de su cautiverio en Babilonia, con un grupo de fieles, y reintrodujo la Torá en Jerusalén. El Libro de Esdras de la Biblia se atribuye a este personaje.

Los indicios sobre la esfericidad de la Tierra eran conocidos a nivel científico desde los pensadores griegos. Pitágoras nació en Samos, hacia el año 580 a. C, y afirmaba que la tierra, siendo esférica, no tenía rotación axial, sino exclusivamente en torno a un punto fijo del espacio.  Por lo que respecta al movimiento de las estrellas, lo más evidente era que el cielo, y sus astros, giraban alrededor de la Tierra. Sin embargo, Filolao, un discípulo de Pitágoras, propuso un curioso sistema cósmico según el cual el día y la noche eran producidos por la rotación de la Tierra alrededor de un centro cósmico; a pesar de ser erróneo, este sistema tuvo el mérito de asignarle cierto movimiento a la Tierra y dejar de considerarla como un cuerpo fijo en el espacio. Se sabe también que los filósofos de la escuela pitagórica Ecfanto y Heráclides de Ponto propusieron que es la Tierra la que gira alrededor de su eje en un día y no las estrellas, aunque todavía creían que el recorrido anual del Sol por la eclíptica se debía a que giraba alrededor de la Tierra en un año.[2]

Posteriormente, se realizaron diversos cálculos sobre el diámetro de la esfera terrestre. Poseidonio (h. 135 a.C.-51 a.C.) evaluó el diámetro del Sol en 39 y 1/4 diámetros el de la Tierra, en contra del cálculo de Hiparco de 12 1/3 y del de Aristarco de 6 3/4. También establece la distancia de la Tierra al Sol en 6.545 diámetros terrestres, frente a la de Hiparco de 1.245 de diámetros. Poseidonio realizó sus estimaciones, al parecer, aprovechando la gran altitud sobre el horizonte de la brillante estrella Canopus, tal y como se veía desde Egipto y desde la isla de Rodas, más al norte (cerca de Turquía).[3]

Hiparco de Nicea, (190-120 a. C), como Eratóstenes, dirigió la Biblioteca de Alejandría y fue el primero que concibió situar los lugares de la tierra por sus latitudes y longitudes, haciendo depender la geografía de los conocimientos astronómicos.

Aristarco de Samos (310-230 a.C.), considerado el precursor de la astronomía matemática, en su obra De las magnitudes determina las distancias del Sol y de la Luna, o el diámetro del Sol. Para Copérnico, que lo refiere en su tratado, Aristarco es el primero que concibe un sistema heliocéntrico: Podemos, pues, pensar que Aristarco, en base a sus observaciones y, especialmente, como resultado de sus mediciones, concibe un universo heliocéntrico, más conciliado con la realidad. (…) Evidentemente, la aportación más importante de Aristarco fue la de sostener que era el Sol y no la Tierra, el centro de nuestro sistema.[4]

Plutarco (h. 46–120 d.C.) también se refiere a este autor y a sus teorías: Aristarco de Samos suponía que los cielos permanecen inmóviles y que la tierra se mueve siguiendo un círculo inclinado, a la par que gira alrededor de su eje.[5]

Arquímedes, en su Arenario, también se refiere a Aristarco: ...la mayor parte de los astrónomos dicen que el universo es una esfera cuyo centro coincide con el de la Tierra y cuyo radio es igual a la recta que une los centros de la Tierra y el Sol. Aristarco de Samos refiere estas cosas y las refuta en las "Proposiciones" que ha escrito contra los astrónomos, afirmando, en cambio, que el mundo es mucho mayor de los que acabamos de decir porque supone que las estrellas y el Sol están inmóviles, que la Tierra gira alrededor del Sol como centro y que la magnitud de la esfera de las estrellas fijas, cuyo centro coincide con el Sol, es tal que la circunferencia del circulo que describe la Tierra es, a la distancia de las estrellas fijas, como el centro de la esfera a la superficie.[6]

Antonio Ballesteros se refiere a Poseidonio como una de las fuentes de Cristóbal Colón: De una observación comparada de la altura de la estrella Canopus sobre el horizonte de Alejandría y el horizonte de Rodas deducía que el arco celeste comprendido entre el cenit de las dos poblaciones era la cuadragésima octava parte de la circunferencia total del meridiano, y como los marinos contaban corrientemente 5.000 estadios de navegación entre ambas ciudades, estos estadios, multiplicados por 48, daban para la circunferencia terrestre 240.000 estadios. La falsa evaluación del arco celeste condujo al craso error del que participaron luego Marino de Tiro y Ptolomeo, al considerar el grado de 500 estadios. Las consecuencias de estos yerros arrastrarán durante siglos, creyendo la humanidad en la pequeñez del Globo.[7]

Eratóstenes calculó el radio de la Tierra, en base a la distancia existente entre Alejandría y Siena (Assuán) y lo evaluó en 250.000 estadios: Una de las primeras cuestiones que intrigó a los geómetras griegos fue la referente al tamaño de la esfera terrestre. Se atribuye a Eratóstenes de Cirene (270-195 a.C.) un procedimiento que le permitió conocer dicho tamaño con una exactitud tal que ha llegado a considerarse como uno de los logros más espectaculares de la astronomía griega. No fue, sin embargo, el primero en intentarlo, ya que generalmente se admite que tuvo sus predecesores en Eudoxio de Cnido (408-355 a.C.) y en Aristarco de Samos (310- 230 a.C.).[8]

En su Geografía, Eratóstenes describe el primer método conocido para calcular la circunferencia de la esfera terrestre: Observó que en la ciudad de Siena, en el sur de Egipto, próxima a la actual Assuán, durante el solsticio de verano (21 de junio), el Sol del mediodía se reflejaba en un profundo pozo, debiéndose entender que el rayo solar era perpendicular a la superficie terrestre, cuando el Sol se encontraba en su cenit. Eratóstenes vivía en Alejandría, cerca de la desembocadura del río, a unos 5.000 estadios al norte de Siena.[10] En Alejandría, el Sol en la misma fecha no alcanzaba del todo el cenit, y los objetos verticales seguían proyectando una sombra corta. Eratóstenes estableció que la dirección del Sol del mediodía difería del cenit en un ángulo que era de 1/50 del círculo, o sea 7.2 grados y, a partir de ahí, evaluó que la circunferencia de la Tierra era de 250.000 estadios.[11]

El estadio era una unidad de longitud griega, equivalente a un campo de deportes, pero se desconoce con exactitud la medida exacta del estadio utilizada. En el caso de que hubiese utilizado el habitual de la época, nos daría una medida de la circunferencia de la tierra de 39.668 kilómetros, muy próximo al actualmente estimado.

Es interesante destacar que aunque la idea de Eratóstenes era genial, sus hipótesis de trabajo no eran rigurosas: En realidad el Sol no culminaba sobre Siena, puesto que no está justo en el trópico; además, Alejandría y Siena no están en el mismo meridiano y la medición de la distancia era aleatoria, ya que la estimó en función del tiempo que tardaban en recorrerla las caravanas. No obstante, su experimento y deducción posterior suponen un soberbio avance en la concepción de nuestro entorno.[12]

Basándose en la esfericidad de la tierra y determinado su diámetro, concibió una nueva carta geográfica, en el que incorporó las tierras aptas para la vida, considerando que la zona templada sería habitable en toda su extensión, aunque parte de ella fuera, todavía, desconocida. Supuso que desde los confines de Asia hasta Iberia, existía únicamente un océano, pues estimaba que las mareas en la India eran semejantes a las del Atlántico: A partir de este razonamiento, fue posiblemente el primer precursor de Cristóbal Colón en estimar que se podía navegar desde la Península Ibérica a la India, manteniéndose siempre en la misma circunferencia de la esfera.[13]

Se dibujan en el cielo cinco círculos paralelos. Uno el que [AC] corta el cielo en dos mitades, el que es llamado Equinoccial [o Ecuador]; a éste a ambos lados [B y D] pero más chicos que él, iguales uno respecto al otro se denominan Trópicos [14]; según Cleómedes.

El astrónomo griego Cleómedes, en el siglo I d.C., conocido principalmente por su libro Sobre el Movimiento Circular de los Cuerpos Celestes, divide la esfera terrestre por su ecuador y los trópicos.

1.3.1 Marino de Tiro
Es de destacar las continuas referencias que Colón hace de Marino en sus escritos. Debe entenderse que se está refiriendo a Marino de Tiro, supuestamente geógrafo y cartógrafo, nacido en Tiro (entonces fenicia, actual Líbano). Poco se sabe de su vida, es Claudio Ptolomeo quien utiliza extensamente sus escritos como referencias, en la redacción de su Geographia. Por tanto, lo que sabemos de Marino de Tiro es únicamente lo expresado por Ptolomeo, quien le atribuye el ser el primer geógrafo en utilizar el meridiano de las Canarias como meridiano cero, y que así fue aceptado por la cartografía mundial hasta que los ingleses establecieron el meridiano de Greenwich.


También le atribuye el uso del paralelo de Rodas como origen para medir la latitud. Marino estimaba la medida del paralelo de Rodas en 180.000 estadios (unos 32.400 km), valor muy cercano al real de aproximadamente 32.000 km.[15]

La medición del ecuador terrestre atribuida a Marino de Tiro y que reitera Ptolomeo, puede incluir dos importantes errores, por un lado, el verdadero valor del estadio, ya que fue variable a través del tiempo y el lugar de aplicación. Por otro lado, el asimilar la medida del paralelo del Rodas con el ecuador terrestre (El paralelo de Rodas equivale a 4/5 de la circunferencia del Ecuador terrestre, de 40.000 km). Por tanto, la exactitud de la travesía a realizar dependía del valor específico que se asignase al estadio griego y de la medición asignada al paralelo por el que se realizaría la navegación proyectada. Ptolomeo propone también que Marino sugiere la creencia de la separación del Océano en dos partes diferenciadas a este y oeste de la masa continental formada por Europa y Asia.


Ptolomeo y Marino representados en la portada de la Tabulae geographica publicada por Gerardo Mercator en 1578.[16]
Se advierte la fragilidad de esta información utilizada por Colón, que tenía ya una antigüedad de más de mil quinientos años, sin haber sido contrastada.

Pero es que además, pudiera estimarse que el tal autor, no hubiese nunca existido. Esta tesis la propuse en el libro Imago Universi.[17]

No existe constancia de la vida de Marino de Tiro, por lo que esta denominación pudiera referirse a un manual de geografía y texto de navegación de los marinos de Tiro, como resumen de su tradición fenicia en la navegación de altura, que los griegos reciben y que Ptolomeo se limita a transmitir. Esta es una opinión polémica que sugerimos, sin más fundamento que lo ya expresado:  En el texto se proponen nuevas propuestas para la historia del conocimiento, posiblemente inéditas, fruto del análisis que se realiza.

Por ejemplo, la posibilidad de que Marino de Tiro, referido exclusivamente por Ptolomeo en su Almagesto y en su Geografía, no hubiese existido, ya que sugerimos que este se refería a un manual de los marinos de Tiro, y no a un cosmógrafo o personaje concreto.

Precisamente, y según Ptolomeo, como expresamos en el texto, desde Marino de Tiro, por la herreña Punta de Orchilla pasaba el Primer Meridiano que marcaba el punto más avanzado hacia occidente del mundo conocido, en aquel momento. El meridiano de referencia que hoy conocemos, no ha sido siempre el de Greenwich. Desde el siglo segundo antes de Cristo, y hasta el siglo XIX, el meridiano de Punta de la Orchilla en la isla del Hierro fue el meridiano cero, meridiano base o primer meridiano, y por tanto, el meridiano a partir del cual se medían las longitudes. Durante más de veinte siglos el meridiano cero fue asignado a la Isla del Hierro!!![18]

No podemos olvidar la experiencia marítima de los tirios, que fundaron numerosas colonias y ciudades por el Mediterráneo, e incluso en la costa atlántica. Esta probada históricamente la fundación de Gades, por los tirios, según la tradición clásica 80 años después de la Guerra de Troya (1104 a. C.).

Cádiz fue uno de los asentamientos fenicios más antiguos de occidente. No obstante, en la segunda guerra púnica Gades se alió con Roma, en contra de Cartago, por lo que Julio César le concedió el título de civitas federata al Senado Romano. En base a este especial estatuto, disfrutando de una fiscalidad diferenciada, llego a ser la segunda ciudad más poblada del Imperio, empadronándose en ella más de quinientos equites o caballeros romanos propietarios de caballos.

1.3.2. Ptolomeo
Colón, en su carta a los Reyes Católicos después del cuarto viaje, expresa: Tolomeo asienta Catigara a doce líneas lejos de su Occidente, que él asentó sobre el cabo de San Vicente en Portugal dos grados y un tercio. Marino en quince líneas constituyó la tierra e términos. Marino en Etiopía escribe al lado la línea equinocial más de veinticuatro grados, y ahora que los portugueses la navegan le fallan cierto. Tolomeo diz que la tierra más austral es el plazo primero y que no abaja más de quince grados y un tercio.[19]

No hemos referido ya a Ptolomeo (90-170 d.C.), pues es la referencia en astronomía y geografía de su época. Su libro, el Almagesto, fue el modelo de todos los libros de astronomía hasta Copérnico.
El título de su obra era Síntesis matemática, pero los árabes lo denominaron "muy grande" o "mayestático"; en griego: El Libro Grande de la Astronomía, dividido en trece libros, el primero de los cuales ha sido llamado El Sistema de Ptolomeo, ya que en él define su concepción del universo.
En torno al 150 d.C. escribió también la Geographike hyphegesis, en donde compendia el saber geográfico de su tiempo utilizando como fuente al referido Marino de Tiro. Es también un tratado de cartografía, por lo que, desde la Edad Media, los estudiosos encontraron en él, entre otras, tres cosas: una topografía, detallada y extensa, de la ecúmene, una exposición clara y sucinta de la función de la astronomía y un plan perfectamente diseñado para la construcción de mapas.[20]

Mapamundi de Claudio Ptolomeo
Versión realizada en 1503 por Gregor Reisch para su obra enciclopédica Margarita Philosophica
 Ya al final del libro II del Almagesto, anuncia su libro de Geografía con estas palabras: Yo señalaré la posición conforme a la longitud y latitud de las ciudades notables de cada país para servir al cálculo de los fenómenos celestes en estas poblaciones. Yo señalaré cuantos grados de su meridiano dista cada una del ecuador; y en grados contados sobre el ecuador, la distancia oriental y occidental de cada meridiano con respecto al que pasa por Alejandría, pues a este meridiano refiero los de otros puntos de la superficie del Globo.[21]

No obstante, el propio autor confiesa la utilización de los trabajos de Marino de Tiro: Me he propuesto, al conservar de Marino lo que no necesita corrección, el dar mayor claridad y comprensión al texto, con el auxilio de informaciones más modernas y por la mejor distribución de las localidades en mapas más perfectos, aclarando lo que Marino dejó embrollado por haber seguido con demasiada fe relatos inexactos, para de este modo lograr una tarea lo más exacta posible.[22]

Ptolomeo denuncia las imperfecciones de la obra de Marino de Tiro, y se propone corregirlas:
Si reconociéramos que nada falta a su última redacción, sería suficiente para elaborar una representación de la Tierra, seguir a la letra sus escritos sin discutir sus datos; mas como evidentemente ha admitido, sin discernimiento, hechos sin el cuidado necesario conducente a las exactas proporciones y al uso cómodo de la carta geográfica, me he visto precisado, y no sin razón, a agregar a su trabajo lo que me ha parecido faltarle con relación al método y a la utilidad.[23]

1.3.3.- Mediciones del globo terrestre
El matemático Julio Rey Pastor hace un breve resumen de las mediciones históricas del diámetro del globo terrestre: Gran incertidumbre existe para juzgar de las mediciones geodésicas realizadas por los griegos, que tanta influencia habían de ejercer en el pensamiento de Colón. He aquí los resultados obtenidos como longitud de la circunferencia terrestre:

Eudoxio    ..............    400.000    estadios
Dicearco    ..............    300.000    estadios
Eratóstones    ..............    252.000    estadios
Poseidonio    ..............    180.000    estadios

Según cálculos autorizados, la longitud dada por Eratóstenes vendría a equivaler a 39.690 kilómetros, es decir, su error sería muy inferior al 1%, magnífica coincidencia que más bien parece casual. En cambio, la cifra dada por Poseidonio, y aceptada por Ptolomeo, acusa un error de más de un tercio, y fue este grosero error el que hizo posible el descubrimiento del nuevo mundo, por ser las medidas adoptadas por Ptolomeo las únicas que al parecer conocía el florentino [24] Paolo del Pozzo Toscanelli.[25]

Evidentemente, el autor más citado por Colón, y antes que él, por Ptolomeo, es Marino de Tiro: Marino de Tiro, el más reciente de los que en nuestro tiempo han cultivado la Geografía y se consagró a ella con gran empeño. Se observa que tuvo conocimiento de muchos relatos, además de los ya conocidos de antiguo, y que estudió con detenimiento todo lo escrito, agregando correcciones necesarias hasta de aquello que él había admitido antes como cierto. Esto lo juzgamos así después de estudiar las muchas ediciones de su Corrección de la Tabla geográfica.[26]

El hecho es que, en el siglo XV, todavía se siguen aceptando cálculos realizados más de mil años antes, sin verificar o contrastar: Las mediciones de Eratóstenes, al ser rectificadas un siglo después por Poseidonio, quien dio al tamaño del grado de la circunferencia del meridiano un valor mucho menor, no fueron tenidas en cuenta por Ptolomeo. Este estimó el valor de Poseidonio como válido, cuando en realidad era muy inferior al verdadero, legando a los cartógrafos del siglo XV unas estimaciones erróneas del globo terráqueo, estimaciones que indujeron a Cristóbal Colón a iniciar su viaje del descubrimiento, y que le ocasionó el creer que estaba en Asia, cuando había descubierto América, puesto que había calculado en menos el posible tamaño de la Tierra.[27]

1.3.4.- Estrabón
Estrabón (63 a.C.-19 d.C.) en su Geografía, reitera su creencia en la esfericidad de la tierra y supone como dimensión de esta la asignada por Eratóstenes. En la misma indica: Si de las más recientes mediciones de la Tierra, el que hace a la Tierra menor en circunferencia, hablo de Poseidonio, quien calculaba su circunferencia en unos 180.000 estadios.

Estrabón representado con la Tierra en forma de esfera
Y continuaba: Poseidonio supone que la longitud del mundo habitado es de casi 70.000 estadios, es la mitad del círculo completo el que había tomado, de tal modo que si se navega desde el oeste en un rumbo rectilíneo, se alcanzará la India dentro de 70.000 estadios.[28]

Así, Estrabón acepta la estimación más reducida de 180.000 y afirma que navegando desde el oeste hacia el este, se alcanzaría la India en 70.000 estadios. En su cálculo faltan 40.000 estadios, por lo que incorpora dos errores sucesivos en sus estimaciones: aceptar la propuesta de Poseidonio, y suponer que con 70.000 estadios puede alcanzarse la India. Estas erróneas estimaciones, como ya expresamos en el capitulo anterior, son las que indujeron a Cristóbal Colón a proponer su viaje hacia las Indias llegando, en cambio, al descubrimiento de América, puesto que, conforme a las estimaciones de Estrabón y Poseidonio, había calculado un menor diámetro para la Tierra.[29]

1.3.5. Plinio
Colón recuerda a Cayo Plinio Cecilio Segundo, conocido como Plinio el Viejo (23-79 d. C): Plinio escribe que… esta mar oceána sea la mayor cantidad del agua, y está hacia el cielo, y que la tierra sea debajo y que le sostenga, y mezclado es uno con otro como el amago de la nuez con una tela gorda que va abrazado en ello.[30]

Escribió numerosas obras científicas, entre los que cabe destacar sus geografías y dos libros sobre Astronomía: Resume en sus libros las teorías cosmológicas de los antiguos. Sus argumentos para probar la teoría de la existencia de antípodas en una Tierra esférica, y cómo se mantiene la Tierra en el espacio, nos parecerían hoy infantiles. En cambio, sus noticias geográficas de nuevas tierras son de gran interés. Se detiene Plinio en la información sobre la China, y precisa que su situación en el este de Asia no es suficientemente concreta, porque esa misma denominación debe aplicarse también a las poblaciones al norte del Himalaya, es decir, al Tíbet y al Turquestán oriental.[31]

1.3.6.- Representación esférica
Una idea de la concepción esférica de la Tierra en tiempos de los romanos, la encontramos en sus esferas celestes. Era habitual representar la Tierra y al mismo universo como un globo o esfera.
Un antecedente de la representación esférica de la Tierra la encontramos ascendiendo por la Vía de los Curetes, en Éfeso, (Actual Turquía), a mano izquierda vemos las ruinas de la hermosa fuente de Trajano, de la que no queda su busto, pero si una esfera junto a su pie, que pudiera ser una representación del Globo Terráqueo. Marco Ulpio Trajano nació en la península Iberica en Itálica, actual Santiponce, (53 - 117) y fue emperador romano desde el año 98 hasta su muerte en 117.[32]

Lucio Anneo Séneca, nacido en Córdoba (España), el año 4 de nuestra era, y murió en el año 65 por mandato de Nerón, también se preguntaba cuál era la dimensión de la esfera terrestre: El espectador curioso desea salir de su estrecha sede. En realidad, ¿qué distancia hay entre las playas extremas de España y la India? Poquísimos días de navegación si sopla para la nave un viento propicio.[33]
Esta es la misma pregunta que mil quinientos años después todavía se seguía haciendo Cristóbal Colón.

Casi como una premonición, Seneca también escribió: Nuestros descendientes conocerán muchas cosas para nosotros desconocidas; el conocimiento de tantas está reservado a las generaciones futuras cuando de nosotros no haya memoria.[34]

Moneda del emperador Marco Aurelio Carino (283–285), en la que aparece portando una jabalina y un globo terráqueo [35]

Otra representación esférica de la Tierra la encontramos en algunas monedas romanas, como en la que figura el emperador Marco Aurelio Carino (283–285), portando una jabalina y un globo terráqueo.

Con la caída del Imperio Romano desaparece cualquier centro especulativo no religioso, manteniéndose la cultura únicamente en el ámbito eclesiástico. La escolástica, como corriente teológico-filosófica de la cultura medieval, está subordinada a la fe cristiana. Sus autores, siempre en el ámbito religioso, intentaban coordinar la cultura grecolatina clásica con las creencias religiosas del cristianismo durante la Edad Media, pero su concepción global del mundo, con el predominio de la idea religiosa, establece también dogmas de fe definidos sobre la concepción del universo.
Por ejemplo, San Isidoro de Sevilla (560-636), Arzobispo de Sevilla y Doctor de la Iglesia, en su libro Las Etimologías, refiere una concepción aristotélica del universo, con la Tierra en el centro: La tierra está situada en la región central del universo, …siendo el orbe por su redondez. [36]

El obispo Virgilio de Salzburgo (h. 700–789), admitió la esfericidad de la tierra y la existencia de las antípodas, siendo perseguido por tal doctrina «perversa y peligrosa».  Beda el Venerable (h. 672–735), monje benedictino inglés y erudito, sostenía que la tierra era redonda, pero como una pelota, en oposición a ser redonda como un escudo (interpretación equivalente a un disco), estableciendo que…por la redondez de la Tierra, pues no sin razón es llamada el orbe del mundo en las páginas de las Sagradas Escrituras y en la literatura ordinaria. Está, de hecho, situada como una esfera en el centro del Universo.[37] En 708, Beda fue acusado de herejía por estos argumentos que exponía en su obra De Temporibus.

La evolución cultural y científica es muy lenta en esos siglos, destacando el Rey de Castilla, Alfonso X (1221-1284)[38]. El mismo día que sucedió en el trono de Castilla a su padre Fernando III, se publicó un manuscrito con el siguiente título: Alphonsi regis castellae, coclestium motuum tabulae, nec non stellarum fixarum longitudines ac latitudines Alphonsi tempore ad motus veritatem reductae, premissis Joannis Jaxonensis in has tabulas canonibus”, también llamadas Tablas Astronómicas Alfonsíes.[39] Con la publicación de las Tablas, se introduce en España la numeración arábiga, en sustitución de la romana. En los libros Alfonsíes se muestra también la esfericidad de la Tierra.
Las Tablas Astronómicas Alfonsíes, junto con los Libros del Saber de Astronomía, determinan el conocimiento de la astronomía del siglo XIII. Las Tablas están calculadas para el meridiano de Toledo e incluyen la totalidad de los datos previsibles de las órbitas del Sol, la Luna y los planetas conocidos con gran exactitud, así como la posición de las estrellas de Ptolomeo.[40]

Es demostrativa de la confusión científica y conceptual de la época el caso de Juan de Halifax, más conocido como Johannes de Sacrobosco (1195-1256), su principal obra: Tractatus de sphaera, fue escrita en el siglo XIII, pero impresa por primera vez en 1472, alcanzando treinta ediciones, en 28 años. En el tratado se define la forma de la Tierra: La redondez (de la Tierra) en sentido de Norte a Sur se prueba por el hecho de no ser visibles las mismas estrellas en todas las latitudes. Hay latitud boreal donde no son visibles ciertas estrellas y lo son viniendo más la Sur, o viceversa. Si la Tierra fuera plana, no podría ocurrir ninguno de los fenómenos anteriores.[41]

Sacrobosco: Fragmento del Tractatus de sphaera, demostrando la esfericidad de la Tierra [42]
Y propone dimensiones para la esfera terrestre: El ámbito total de la Tierra, según el testimonio de Ambrosio, Theodosio, Macrobio y Eratóstenes, filósofos, tiene 252.000 estadios; cada una de las partes del zodíaco, setecientas.[43]

Salvo excepciones, la esfericidad de la Tierra, es ya admitida por la generalidad de los eruditos de la Alta Edad Media. Un indicio gráfico de este hecho es el uso del orbe (globus cruciger) como símbolo de poder, en numerosos reinos de Europa y, en concreto, en el Sacro Imperio Romano Germánico. Su uso está atestiguado desde los tiempos del emperador Teodosio II (401-450), y también a lo largo de toda la Edad Media; el Reichsapfel, por ejemplo, se usó durante la coronación del emperador Enrique VI, en 1191.

Este es el panorama cultural y científico anterior al siglo XV, cuando Colón concibe su proyecto, después de más de mil años de estancamiento o retroceso científico en occidente.