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| Dibujo de Durero, Museo Británico |
Una preciosa ¿historia? ¿leyenda? sobre Durero nos explica que dibujó la figura de un rinoceronte, animal desconocido en la Europa de su época, para realizar un grabado. Encontró su inspiración en unos dibujos que llegaron a sus manos sobre un extraño animal que el sultán Muzafar II regaló al rey de Portugal Manuel I, que a su vez lo envió por barco al Papa León X. El barco naufragó, el animal se ahogó y Durero nunca pudo verlo, pero se quedó prendado de su magnetismo.
El trabajo de Durero ha sido replicado durante 300 años, en versiones tan dispares como un emblema aristocrático (Médici), una catedral (Pisa) o una escultura contemporánea (Dalí).
Trabajando con un cliente sobre cooperación interdepartamental en su empresa he caído en la cuenta de que los rumores se parecen mucho al rinoceronte de Durero.
Los rumores, como nuestro rinoceronte,
- se parecen a la realidad, pero no la reflejan fielmente;
- se montan a partir de una realidad que nadie ha visto, pero de la que se tiene alguna noticia;
- siguen creciendo;
- aparecen en distintas versiones;
- perviven en el tiempo;
- se transforman una y otra vez;
- ayudan a que las personas se hagan una idea;
- satisfacen la curiosidad;
- permiten que se expanda la creatividad;
- favorecen los sentimientos de pertenencia a un grupo que comparte el conocimiento,
- pon aquí otras características comunes que seguro que se te ocurren.
Muchas organizaciones luchan denonadamente contra el rumor porque dicen que dispersa la atención, las fuerzas y la energía necesarias para la consecución de los objetivos, deforma la realidad, perjudica el clima laboral, puede dañar la imagen corporativa... Estoy parcialmente de acuerdo.
Pero las cosas no suceden por casualidad: si corren rumores por algo será (ahora no entraremos en detalle). Lo cierto es que existen y que son muy difíciles de erradicar, al menos a corto plazo.
Aquí me gusta aplicar el viejo dicho que reza: "cuando no puedas con tu enemigo, únete a él". ¿Qué ventajas tiene el rumor que podamos aprovechar mientras siga operativo? ¿Estás de acuerdo en que algunas de las ideas mencionadas podría ser una ventaja? Si es que sí, ¿por qué vamos a desperdiciar esas cualidades sólo para gastar un montón de energía luchando contra las sombras de los puntos débiles?
Aprovechémoslas. ¿Qué tal si las ligamos con la cultura de la organización para aceptarlas como parte de su historia y punto de partida para nuestro proyecto de mejora? ¿Qué tal si nos planteamos estudiar los rumores, sacarlos a la luz, diseccionarlos, aceptar lo bueno que tienen, desdramatizar lo malo que tienen y proporcionarles un merecido RIP? ¿Qué tal si acompañamos el proceso extrapolando las moralejas a otras realidades de la organización?
Es probable que al final del proceso la organización obtenga una preciosa obra de arte parecida a la de Durero... o las de sus sucesores. En cualquier caso, algo que pasa a formar parte de su complejo pasado y raíz para su prometedor futuro: con luces y sombras, generador de una rica y nueva realidad.

















