Últimamente he conocido varios casos en los que un CEO ha pronunciado esta frase: "No congeniamos, vete". Despedir a una persona puede hacerse de muchas formas y por muchas causas, y es muy difícil desde fuera juzgar lo que ocurre en una organización. Pretendo aquí hacer una reflexión sobre esta forma de desvincular a una persona que ocupa un puesto directivo.
Los últimos casos que he conocido tenían alguna de estas características:
Discrepancias profesionales: El CEO desea homogeneizar el enfoque de todas las personas de su equipo de acuerdo con su propio punto de vista, y la persona que nos ocupa está convencida de que su parecer es mejor porque domina - por formación y por experiencia - su ámbito de responsabilidad;
Discrepancias personales: pueden ser de lo más variopinto, como ritmo de trabajo ("eres muy lent@"), filosofía de vida ("eres demasiado ingenu@"), o rasgos de personalidad ("eres rígid@", "inflexible", "intratable"...)
Generalmente suele haber una mezcla de ambas, y además se da otra circunstancia: el CEO (en realidad ambos interlocutores, pero ahora hablamos del CEO) se ubica frecuentemente en el posicionamiento "tú eres..." No está mal siempre y cuando se complete la frase con "y yo soy...". Mejor aún, la frase ideal sería: "Yo estoy... y tú estás..."
Discrepancias profesionales: El CEO desea homogeneizar el enfoque de todas las personas de su equipo de acuerdo con su propio punto de vista, y la persona que nos ocupa está convencida de que su parecer es mejor porque domina - por formación y por experiencia - su ámbito de responsabilidad;
Discrepancias personales: pueden ser de lo más variopinto, como ritmo de trabajo ("eres muy lent@"), filosofía de vida ("eres demasiado ingenu@"), o rasgos de personalidad ("eres rígid@", "inflexible", "intratable"...)
Generalmente suele haber una mezcla de ambas, y además se da otra circunstancia: el CEO (en realidad ambos interlocutores, pero ahora hablamos del CEO) se ubica frecuentemente en el posicionamiento "tú eres..." No está mal siempre y cuando se complete la frase con "y yo soy...". Mejor aún, la frase ideal sería: "Yo estoy... y tú estás..."
Aplicando esta fórmula también se puede llegar a una situación de desvinculación, pero es menos probable porque se está poniendo el énfasis en encontrar puntos a mejorar en las relaciones interpersonales que permitirán, entre otras cosas, obtener lo mejor de cada interlocutor para conseguir juntos los objetivos corporativos.
Según Kevin Dutton, personas con menor miedo y tolerancia al estrés, falta de empatía, insensibilidad, ausencia de culpa, egocentrismo, etc., suelen ocupar puestos de "CEO". No digo que todos los CEO sean psicópatas (¡pobres de nosotros, estaríamos arreglados!), pero esto es como las meigas: no creo en ellas, pero haberlas haylas.Hasta el genial Forges se preocupa por el asunto, lo que confirma una vez más que se pueden tratar temas muy serios utilizando el humor para concienciar.
¿Conoces a algún CEO que se parezca en algo a lo que estamos comentando?
Referencias:
Lilienfeld, S. O., Latzman, R. D., Watts, A. L., Smith, S. F., & Dutton, K. (2014). Correlates of psychopathic personality traits in everyday life: Results from a large community survey. Frontiers in psychology, 5, 740.
Piñuel, I. (2008): Mi jefe es un psicópata. Por qué la gente normal se vuelve perversa.
Urarte, M., & Spain, M. D. T. T. S. (2010). Líderes éticos o psicópatas. Aedipe: Revista de la Asociación Española de Dirección de Personal, (6), 22-25.
Hatum, A. (2021). Infierno: Líderes y organizaciones que matan. VERGARA.



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