23 de abril de 2018

Todo éxito es un fracaso rectificado

Dice Charles Pépin que todo éxito es un fracaso rectificado. También nos dice que filósofos como Platón, Descartes o Kant no hablan del fracaso,  y que no todos los fracasos son positivos, sino que hay que fracasar de una forma interesante, con la voluntad de ser valiente y original. 

Me ha llamado la atención que trata de un tema abordado desde difentes disciplinas a lo largo del tiempo.  Por ejemplo:

Maxvell, pionero de la física moderna, ya nos advertía:   "Un hombre debe ser lo suficientemente grande como para admitir sus errores, lo suficientemente inteligente para sacar provecho de ellos y lo suficientemente fuerte para corregirlos".


Benjamín Disraeli, un político reconocido por haber alcanzado el éxito también en otros ámbitos de actividad como la literatura, estaba convencido de que la perseverancia es un buen camino hacia el éxito: 




Pablo Neruda,  uno de los mejores poetas del siglo pasado,  nos hace percatarnos de la importancia de no repetir los errores, no culpabilizarse y aprender para el futuro. En este caso, Pépin está en la misma línea cuando sostiene que "Muchas veces, tenemos que fracasar repetidamente hasta caer rendidos y hasta sentirnos deprimidos. Es entonces cuando entendemos que nos estamos equivocando, que eso no es lo que queríamos hacer con nuestras vidas, tanto en el plano profesional como en el sentimental. Fracasando una y otra vez nos vamos acercando, poco a poco, a la verdad".


Pépin señala que este planteamiento tan erróneo parte del modelo fundador de la escuela pública, enfocada a enseñar de forma homogénea.  En este punto coincide con   Howard Gardner, el psicólogo descubridor de las inteligencias múltiples, quien sostiene que el error más grande en la enseñanza de los siglos pasados ha sido tratar a todos los estudiantes como si fueran solo variantes del mismo individuo y por lo tanto sentir justificado enseñarles a todos los mismos temas de la misma manera, y también con Shin'ichi Suzuki, músico y pedagogo cuyo método se fundamenta en la individualidad de los niños.


Pépin nos dice también que experimentar el fiasco y la frustración inherente a él es lo que, en el fondo, nos convierte en humanos. Me permito discrepar:  si no lo entiendo mal,  se puede interpretar que Pépin supone que los no humanos no experimentan el fiasco y la frustración inherentes al fracaso. 

Los animales hacen algo mejor que nosotros:  no confunden el fracaso de un proyecto determinado con el de su propia esencia como ser vivo.  De hecho, deberíamos fijarnos en que no sienten lastimado su amor propio (o cualquier otro tipo de sentimiento que tengan) e insisten hasta que consiguen lo que se han propuesto. ¿Desánimo? Ni hablar.  El fracaso ayuda a rediseñar la experiencia, probar en otros campos, utilizar nuevas herramientas, buscar nuevos contactos... ensanchar nuestros horizontes, en suma.

Cuando llegamos a este punto ya no nos importa fracasar, porque hemos entendido que forma parte del aprendizaje y por ende de la vida.  Incluso hay quien lo ha entendido tan bien que ha montado una exposición:  El museo que demuestra que sin fracasar es imposible triunfar.

Y si eres una persona de las que ven el lado jocoso de la vida, seguro que estás de acuerdo con Bill Murray: I never make the same mistake twice. I make it five o six times, just to be sure.

18 de marzo de 2018

La serpiente que no sabía silbar



Cuentan que una pequeña aldea vivía atemorizada por una serpiente que atacaba a todos los viandantes que pasaban por sus caminos. Los aldeanos, cansados de la serpiente, decidieron acudir al sabio de la aldea para que hablase con la serpiente y  dejase de atacarles.

El sabio habló con la serpiente y consiguió convencerla para que dejase pasar a los aldeanos por los caminos sin atacarlos.

Pasado un tiempo, el sabio se encontró nuevamente con la serpiente. Estaba en muy malas condiciones,  tenía un ojo morado y magulladuras por doquier.

"¿Qué te ha pasado"? le preguntó el viejo sabio.

"¡Ay, viejo sabio!" respondió la serpiente, "mira lo que me han hecho tus aldeanos al dejar de atacarles"

El viejo sabio le respondió, "Yo te dije que no les atacases, pero no que no silbases"

¿Tú que haces normalmente?  ¿Muerdes, te callas o silbas?

Cuando alguien muerde  aleja a los demás , porque tarde o temprano todo el mundo procurará alejarse de su presencia. Morder puede ser muy cómodo desde cierto punto de vista, porque así los demás no molestan.  El problema es que,  salvo que se sea como Simón el Estilita, en algún momento necesitará  la compañía y el calor de esas personas a quienes ha alejado.  Seguro que conoces a alguien que te agredía con su forma de hablar, o solo se te acercaba cuando ella te necesitaba, o te hacía desplantes delante de los demás, o se aprovechaba de ti siempre que podía.... Y es muy probable que le hayas retirado el saludo o al menos tengas algunos trucos para apartarte de ella siempre que te sea posible.

Bueno, pues entonces podemos hacer como hizo la serpiente de la fábula:  callarse. Cuando alguien se calla puede resultar una compañía deseable.  Seguro que conoces a alguien que no habla por no molestar:  permite que otras personas decidan por ella, acepta sin rechistar trabajos extra, en casa hasta el gato tiene más autoridad, nunca se ha peleado con un vecino... Todo el mundo acepta a esa persona y se cuenta con ella en múltiples entornos.

A priori parece una buena forma de convivir, pero a medio plazo puede resultar lesiva:  como a nuestra buena serpiente, nadie la tendrá en cuenta porque sus necesidades siempre quedan en segundo término;  es más, incluso es posible que ni siquiera se conozcan.  

Callarse supone que muy a menudo los demás nos ninguneen, abusen de nuestra buena fe, nos exijan más o menos disimuladamente esfuerzos extra, nos adjudiquen responsabilidades ajenas y otras muchas formas de avasallamiento que nos irán pasando factura.  Como nuestra pobre serpiente, acabaremos llenos de roces y magulladuras.

Cuando alguien silba avisa a los demás de su presencia. Es un claro mensaje de "estoy aquí, házme caso, no me trates mal porque yo también puedo hacer daño; y no quiero entrar en ese juego que es malo para ambas partes".  Hay silbidos armoniosos y silbidos amenazantes, suaves y armónicos o estridentes y malsonantes.  Cada uno tiene su silbido, y lo importante es utilizarlo.  Con el tiempo, como un niño que aprende a tocar la flauta, iremos encontrando el tono, ritmo y volumen más adecuado para relacionarnos con los demás y transmitirles esa idea básica de te respeto y espero que me respetes. Y con el tiempo, igual que el niño se convierte en un virtuoso flautista, seremos capaces de amoldar nuestro silbido a la persona y el contexto en el que nos estemos relacionando.  

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23 de febrero de 2018

Forges y los Objetivos de Desarrollo Sostenible

El gran maestro Forges nos ha dejado, después de tantos años alegrándonos la vida y ayudándonos a comprender y mejorar la realidad que vivimos en nuestra sociedad.

 Los ODS están vigentes en todo el mundo desde enero de 2016, pero Forges ya nos explicaba mucho antes la importancia del compromiso personal y social para lograr entre todos un mundo mejor.  De las muchísimas viñetas que nos regaló he hecho una selección para ilustrarlo:

Objetivo 1:  Fin de la pobreza



Objetivo 2. Hambre cero 


Objetivo 3. Salud y bienestar






Objetivo 4. Educación de calidad






Objetivo 5. Igualdad de género





Objetivo 6. Agua limpia y saneamiento



Objetivo 7.  Energía asequible y no contaminante



Objetivo 8. Trabajo decente y crecimiento económico





Objetivo 9. Industria, innovación e infraestructura






Objetivo 10. Reducción de las desigualdades





Objetivo 11. Ciudades y comunidades sostenibles




Objetivo 12. Producción y consumo responsables





Objetivo 13. Acción por el clima






Objetivo 14. Vida submarina





Objetivo 15. Vida de ecosistemas terrestres



Objetivo 16. Paz, justicia e instituciones sólidas



Objetivo 17. Alianzas para lograr los objetivos




Todo eso y mucho más nos ha enseñado Forges, porque, de tantos valores como nos ha transmitido, los más recurrentes son la ética y el sosiego para poder pensar:

Ética



Sosiego para poder pensar:



Y todo ello,además, aliñado con ternura y cariño, como su despedida:


Muchas gracias por todos tus regalos, maestro.  Siempre estarás con nosotros.

5 de febrero de 2018

Management etológico: La ardilla y el lobo

Itamar Rogovsky , con ese humor fino que le caracteriza, acostumbra a trufar sus enseñanzas con numerosas historietas, fábulas y chistes que ayudan a comprender y retener los mensajes que transmite.

Voy a resumir aquí una de esas historias y después te planteo algunas preguntas con el ánimo de que te ayuden a formular tus propias preguntas.


Érase una vez una ardilla que, una vez  finalizado su año sabático, regresó a la Selva y pidió ser readmitida en su puesto de ardilla.  Después de muchas cavilaciones, el Consejo de la Selva le comunicó que era imposible readmitirla en su puesto de ardilla porque estaba cubierto, pero que si ella quería avenirse podían ofrecerle el puesto de lobo, a la sazón con una plaza libre.

La ardilla necesitaba trabajar, así que aceptó.

Ya en su nuevo puesto, comenzó a pasearse por la selva para intentar comprender qué se podía esperar de ella en su nuevo rol.  Y andaba muy interesada mirando qué hacían otros animales cuando de repente se topó con un lobo.

¡Que suerte!, pensó, ahora voy a enterarme de verdad de qué hace un lobo en su puesto de trabajo.

  • "Oye, Lobo, por favor, ¿podrías explicarme qué tienes que hacer como lobo?"
  • "No puedo entretenerme, lo siento, estoy muy ocupado tratando de enterarme qué me toca hacer en mi nuevo puesto", respondió el lobo.

  • "¿Ah, sí? ¿Tú también eres nuevo en tu puesto? ¿Y qué puesto te han dado?"

  • "El de ardilla"

  • "¿¿¿Cómo??? ¿A ti te han dado el puesto de ardilla y a mí el de lobo? ¿Cómo puede ser eso?" replicó estupefecta la ardilla.

  • "No lo sé" - respondió fastidiado el lobo -, "pero quizá tenga alguna relación con que recientemente han renovado el Consejo y han puesto al frente al Burro".  


  1.  ¿Qué imagen profesional tenía el Burro dentro de La Selva?
  2. ¿Qué criterios de selección aplicó El Consejo para asignar los puestos de trabajo?
  3. ¿Qué programa de acogida e integración tenía diseñado la Selva? 
  4. ¿Con qué criterios se evaluaban en la Selva las aportaciones de cada empleado?
  5. ¿Qué sistema de compensación se aplicaba en la Selva?
  6. ¿Cómo funcionaba el programa de relevos en la Selva?
  7. ¿Y el de Formación y Desarrollo?
  8. ¿Qué sabía el Consejo del contenido de los puestos de trabajo?
  9. ¿Con qué criterios se había establecido el número de empleados necesarios y el perfil de cada uno de ellos?
  10.  ¿Qué objetivos estratégicos se habían consensuado en el Consejo?
  11. ¿Qué idea tenía el Consejo del Plan Estratégico de la Selva?
  12. ¿Qué idea tenía el Consejo de las repercusiones que sus decisiones tendrían en el ecosistema de la Selva?
  13. ¿Qué idea tenía el Consejo de sus responsabilidades hacia la Selva y hacia la sociedad?
  14. ¿Cómo crees que se sentía la ardilla?
  15. ¿Y el lobo?
  16. ¿Y el burro?
  17. ¿Qué estarán pensando los demás empleados de la Selva? 
  18. ¿Cuántos animales estimas que desearían formar parte de esta Selva?
  19. ¿Qué estarán interpretando los Consejos de las Selvas vecinas?
  20. ¿Qué sugerirías al Consejo de la Selva?
  21. ¿Qué preguntas añadirías o suprimirías?
  22. ¿Con qué criterio agruparías / ordenarías las preguntas? 
  23. ¿Te ha gustado la fábula?

23 de enero de 2018

Un excelente Ecosistema Interno en la empresa


Cuando una empresa se cuida de gestionar adecuadamente su Ecosistema Interno tiene un gran trecho ganado para conseguir mejor reputación corporativa, clientes fieles que hacen de prescriptores y mejores resultados económicos.

Hoy voy a presentarte dos ejemplos de empresas que lo hacen muy bien , porque nunca daremos suficiente visibilidad a las buenas prácticas, tan inspiradoras. La primera es una empresa española y la segunda una multinacional con sede en Inglaterra.


Palibex (@Palibex) es la primera red de paletería totalmente española especializada en logística colaborativa. Esta presentación novedosa es coherente con la estrategia de gestión de su Ecosistema Interno.  Te dejo aquí un enlace para que conozcas un poco a la empresa.  Ofrecen a su equipo humano salarios por encima del convenio, ayuda en problemas personales, espacios preparados para el bienestar personal, etc., todo ello como resultado de la filosofía de su presidente, Jaime Colsa  (@jaimecolsa)  A modo de ejemplo, dos de sus frases:

  • "No rinden más, rinden diferente, se entregan más"
  • La felicidad que tenga mi equipo es la que me volverá a mí"

La otra empresa que quiero presentarte es Nijhuis H2OK Ltd,  miembro de British Water, es una consultoría ambiental que ofrece, entre otras, soluciones a todo lo relacionado con la infraestructura de drenaje de agua, aguas residuales, aguas superficiales, riesgo de inundaciones, etc. No he podido encontrar información pública que explique cómo gestionan su Ecosistema Interno, pero conozco personalmente un caso que refleja muy bien cuáles son sus planteamientos al respecto: hace muy poco tiempo incorporaron a una joven mujer española, la integraron en el equipo de un joven hombre africano y ambos comenzaron a trabajar juntos en un ambicioso proyecto.

A los pocos días de la incorporación, la chica explicó que tenía desde hacía algún tiempo billetes de avión a España para visitar a la familia, y la empresa decidió que hiciera el viaje para no perder esa oportunidad.
De nuevo en su puesto de trabajo, la invitaron a una fiesta corporativa que se celebraba en otra ciudad inglesa:  viajes, estancia y todos los gastos pagados para que tuviera la oportunidad de conocer a colegas de otros lugares con los que interactúa normalmente.

La última noticia que tengo es que le abonan un curso de formación en IT porque ella es la persona de ese equipo que tiene el nivel más avanzado y así podrá compartir  conocimientos con los compañeros en un plazo más breve.

Permitir que una empleada recién contratada satisfaga ilusiones de índole personal y que se invierta en ella para que aporte lo máximo al equipo en el mínimo tiempo posible dice mucho de esta empresa:  estoy segura de que podrían darnos muchos más ejemplos de buenas prácticas en su Ecosistema Interno.

16 de enero de 2018

Sobre los expertos

Un experto es quien sabe cada vez más sobre menos cosas, hasta que sabe absolutamente todo acerca de nada. Anónimo

Mi amigo Iñaki me ha enviado este vídeo que no tiene desperdicio:




Nos hemos pasado prácticamente toda la vida intentando ser expertos en alguna materia, porque era lo socialmente deseable.  Tiempo y tiempo leyendo, estudiando, practicando, acudiendo a jornadas, congresos, eventos... para llegar a un momento como éste, en que lo que conviene es precisamente cuestionarse todo lo aprendido, dejarlo de lado en gran parte y comenzar de nuevo.

Eduardo Punset dice que desaprender lo sabido es ahora mucho más importante que aprender cosas,   y Javier Eslava lo explica muy bien aquí.  Estoy de acuerdo especialmente en lo que explica relativo al juego.

(Ver enlaces relacionados: Guardería para maridos y la F1 y El bombero tricotoso, la gamificación y el liderazgo compartido)

No tengo argumentos científicos para decirlo, pero lo digo:  no estoy de acuerdo.  O no estoy de acuerdo en parte, al menos.  

Me parece perfecto incorporar nuevos conocimientos, y sobre todo nuevas formas de posicionarse en la vida:  con más proactividad, con más visión de conjunto, con más humildad, con más ganas de aprehender... estoy de acuerdo.


Pero eso no significa necesariamente tener que tirar a la basura conocimientos antiguos que ahora no sirven para nada.  Dicen.  Pongo un ejemplo que he leído recientemente:  no sirve para nada recordar la lista de los reyes godos.  Discrepo. Recordar la lista de los reyes godos puede servir para muchas cosas:  ejercitar la memoria, recordar los años escolares, reírse de esos nombres tan raros, hacer un concurso sobre cosas que no se usan, saber que tras de mí hay una gran carga de historia,  ganar una partida de trivial... y, sobre todo, reconocer que una vez eso fue importante para mí

Decir que no sirve para nada me parece una visión utilitarista del conocimiento.  Yo estoy más de acuerdo con Guillermo Dorronsoro cuando habla del hombre del Renacimiento:  conocimiento sí, pero poniendo a la persona en el centro.

Francisco Mora también hace una precisión interesante en el artículo "Aprender y Memorizar moldea el cerebro"

Considero que yo soy en parte el resultado de los conocimientos que he ido adquiriendo a lo largo de la vida. Muchos de ellos no me resultan útiles ahora, lo sé, pero no por ello tengo que borrarlos. Es como si dijera que voy a quemar mi biblioteca porque ahora utilizo ebooks.  

Yo soy así porque he llegado hasta aquí aprendiendo muchas cosas, y ese "soy así" es la base para seguir creciendo y poder decir que seré otra persona mejor.  Como decía Ortega y Gasset, “El progreso no consiste en aniquilar hoy el ayer, sino, al revés, en conservar aquella esencia del ayer que tuvo la virtud de crear ese hoy mejor.”

Se construye sobre lo que existe, no sobre la nada.  Los frutos que nos regalan los árboles surgen y maduran gracias en parte a que en su momento las hojas se pudrieron en el suelo e hicieron mantillo. Las hojas no desaparecieron, sencillamente.

Será Mantillo
Yo quiero que mis conocimientos antiguos sean mi mantillo.  No quiero olvidar, quiero saber más y mejor de muchos ámbitos de la vida. Y eso significa, entre otras cosas, no ser experta en nada;  como mucho, saber un poco más de algo.

¿Cómo lo ves tú?

3 de enero de 2018

La parábola del camello

Te traslado una parábola que he encontrado después de mucho tiempo y me ha parecido muy divertida y didáctica, a ver si te gusta:

Una mamá camello y su bebé descansaban cuando el camellito dice:

-Bebé: Mamá, ¿por qué tenemos joroba?

-Mamá Camello: Porque nosotros somos animales del desierto y la necesitamos para guardar agua y poder sobrevivir mucho tiempo aunque no encontremos pozos.

-B: Y, ¿por qué tenemos patas tan largas y redondas?

-MC: Porque así se adaptan a nuestro terreno. Con estas patas podemos movernos por el desierto mejor que nadie  –dijo orgullosamente-.

-B: Y nuestras pestañas, ¿por qué son tan largas? A veces me molestan...

-MC: Hijo mío, estas pestañas largas y gruesas son una tapa protectora. Protegen tus ojitos de la arena y el viento del desierto.

-B: Ya entiendo pero... si la joroba es para guardar agua para andar por el desierto, las patas son para andar por el terreno del desierto y las pestañas protegen mis ojos de la arena y el viento del desierto ¿qué hacemos en el zoológico, mamá?



MORALEJA: 

"Habilidades, conocimientos, capacidades y experiencias  únicamente son útiles si estás en el lugar correcto, en el momento   adecuado, con la energía adecuada y .........................."

Algunas reflexiones:

¿Dónde estás ahora?
¿Dejas fluir tu capacidad creativa?
¿Conoces todos tus puntos fuertes?
¿Cómo intentas sacarles el mejor partido posible?
¿Buscas el lugar y el momento?
Y cuando los encuentras, ¿qué haces?
¿Qué haces cuando estás equipad@ para otra guerra?
¿Por qué el camello tiene 2 jorobas? (sólo se aceptan respuestas con humor)