14 de enero de 2014

Yo ya tengo mis propios pobres

¿Qué haces cuando alguien va tras de ti mendigando atención y cariño?

Cuando era pequeña,  mi madre me llevaba a la iglesia y yo observaba su comportamiento con los pordioseros que merodeaban por los alrededores. Había tres o cuatro a los que daba limosna y de vez en cuando les proporcionaba  también ropa u otros auxilios que según su criterio ellos necesitaban.

Pero cuando se le acercaba un pordiosero desconocido siempre  respondía con una frase hecha que me impresionaba mucho por su solemnidad:  "Que Dios le ampare, yo ya tengo mis propios pobres".  Y,  además, subrayaba la frase con todo el cuerpo:  espalda recta, barbilla hacia afuera, ojos entornados...

Inmediatamente después, mi madre y yo teníamos un profundísimo diálogo:

Yo: Amatxo, ¿por qué no le das?
Ella: Porque no.
Yo: Ya; pero, ¿por qué no?
Ella: Pues PORQUE NO. Y sanseacabó.

Así que de  tan filosóficas explicaciones yo entendí más tarde que la misteriosa frase  contenía tres mensajes importantes : 

Dios le ampare = No voy a darte limosna;
Yo ya tengo mis propios pobres = No vuelvas a abordarme;
Postura corporal = Y fíjate bien en cómo pongo distancia entre nosotros.

Y más tarde todavía comprendí otra cosa más:  mi madre contaba con recursos muy limitados y se veía obligada a racionar sus contribuciones;  ello le producía desasosiego, así que optaba por cerrar los ojos a una realidad que le hería pero no podía mejorar.  Puro instinto de supervivencia:  lo poco, mejor repartido entre pocos; y prefiero no saber más porque me voy a poner enferma sin poder remediarlo.  

(Os aseguro que mi madre no había leído a  Michael Porter hablando sobre RSC y reflexionando sobre qué temas sociales elegir;  decía más o menos: "ninguna empresa puede resolver todos los problemas de la sociedad ni asumir el costo de hacerlo").

A todos nosotros nos ha ocurrido que se nos acerque alguien "mendigando" atención y cariño. Yo tengo una fórmula que en líneas generales suele funcionar bien, ¿cuál es la tuya?

Por lo general, esa postura que adoptamos en una situación de relación interpersonal concreta -  como por ejemplo la descrita - la reproducimos de forma casi idéntica en los diferentes ámbitos en los que nos movemos. ¿Cómo lo haces en el ámbito profesional, con tus jefes, colaboradores, colegas....? ¿Hay algo que tú puedas hacer para mejorar esas relaciones? ¿Sueles esperar a que se acerque el "mendigo" para hacer algo?

Para endulzar la reflexión te dejo un monólogo del gran Luis Piedrahita.  No tiene desperdicio, pero a los propósitos de esta entrada te recomiendo dos fragmentos:
  • la colchoneta hinchable; ¿podría ser un símil de qué pasa con nuestra comunicación?;
  • la pelota de tenis, o qué frases utilizan las madres :-)

21 comentarios:

  1. Anónimo14/1/14

    Eterno dilema sobre cómo distribuir unos recursos escasos, y más cuando quienes han de recibirlos son personas necesitadas. Buen artículo para que reflexionemos, Edita. Un saludo!

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  2. Anónimo14/1/14

    Hola, Edita. Es conocido el cuento del Conde NIcanor: al pobre que comía altramuces le seguía un mendigo que se alimentaba de los pellejos que el otro tiraba. Y soy consciente de haber desatendido a "mendigos profesionales" que eran de mi competencia porque yo estaba buscando la atención que me debían otros. Eduardo Zaldivar Laguia

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    1. Sí, creo que todos hemos dedicado más tiempo del recomendable a exigir lo que creíamos que nos merecíamos...
      Muchas gracias por tu aguda reflexión, Eduardo

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  3. Hola Edita,

    Me ha gustado mucho este mensaje. Personalmente creo que, no siempre podemos atender a todas las demandas, aunque podemos intuir alguno de esos mendigos cuando merodea. La verdad, hay que estar preparado para la respuesta. Muchas veces queremos dar más de lo que podemos, o pedimos más de lo que necesitamos. Por eso, la reacción de tu madre es una verdadera lección, aunque creo que solamente la experiencia y la madurez corresponden a este tipo de actitud por mucho que leamos. Me pareció genial.

    Me olvidé decirte que como madre de tres hijos, y entre ellos chico y chica gemelos, se me hace muchas veces complicado. Los hijos son verdaderos mendigos, y muchas veces dejamos de atenderles para dar de comer a otro tipo de mendigo. Creo, con mi vaga experiencia, que el amor y nuestro tiempo, aunque sea poco pero bien empleado, es el mejor alimento para que crezcan nuestros hijos, aunque no siempre tenemos el armario lleno... La paciencia, es la madre de la ciencia.

    Saludos de nuevo! Aprovecho para desearte un feliz y esperanzado año nuevo

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    1. Muchísimas gracias, Felicitat, estoy segura de que repartes ese alimento intangible de una forma intachable.

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  4. Anónimo14/1/14

    Bonita historia Edita.

    Se pueden sacar centenares de conclusiones. A veces el querer abarcar mucho nos lleva a no hacer nada.

    Josep Serra

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    1. De acuerdo, Josep. Gracias por tu aportación

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  5. Edita, tocas temas muy profundos de una manera fresca y muy creativa. Me encanta leerte. Una lección muy bonita, producida tras una reflexión muy acertada de tu madre. Si nuestras madres gobernaran... Un abrazo!

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  6. Muchas gracias, Iosu :-)
    Estoy de acuerdo contigo en que las madres son una fuente inagotable de aprendizaje, independientemente de su nivel académico. Seguro que gobernarían muy bien

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  7. Anónimo16/1/14

    Muy sabia tu madre.............
    Yo también tengo mis propios pobres en cuanto a atención y cariño, pero afortunadamente siempre me sobran abrazos y atención para quien lo necesita.
    Y en honor a la verdad, debo decir que no tienen que pedírmela, ya que me ofrezco gustosamente a que me hablen, me cuenten sus cuitas y preocupaciones y en definitiva se descarguen de esa gran mochila de abandono que algunos llevan, a pesar de que después sea yo la que por un tiempo cargue con el peso de "los nuevos pobres".

    Siempre he dicho, y además ¿por qué no?, me jacto de ello, que soy una persona que sabe escuchar, y es por ello que muchos "pobres" vienen a mi buscando lo que no encuentran en otra parte, o, simplemente, acuden para descargar esa mochila que comentaba, para aligerar su peso y sentirse queridos, atendidos y apreciados.
    ¡Saludos y feliz jueves!
    Montserrat Romero Olea

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    1. Muchas gracias por tus buenos deseos y por leer mi post, Montserrat
      Está muy bien que tengas tiempo y predisposición para atender a los "pobres" que te visitan, y además creo entender que puedes hacerlo sin que te perjudique a ti, lo cual es estupendo. Te felicito.

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    2. Anónimo16/1/14

      Gracias Edita.
      La verdad es que aunque no me perjudica, sí me afecta, pero puedo con ello ya que después miro a mi alrededor, veo a "mis" pobres, y entiendo que soy afortunada por tenerlos.
      ¡De nuevo saludos y feliz tarde de jueves!
      Montserrat Romero Olea


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    3. ¡Qué bien, Montse, eso significa, entre otras cosas, que tienes un buen equilibrio emocional! Me alegro mucho :-)

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    4. Anónimo17/1/14

      ¿Ah, sí?
      Gracias, Edita, a pesar de que tal como dices, emocionalmente entiendo que estoy "bien equilibrada", ya que entre otras cosas me siento bien conmigo misma, el hecho de que alguien ajeno a mi me lo diga no deja de complacerme.
      ¡Muchas gracias!
      ¡Buenos días, saludos y feliz viernes!

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  8. Anónimo25/1/14

    Es que si lo pensamos, eso de que el pensamiento positivo incluye evitar a toda costa y permanentemente a las mal llamadas personas tóxicas es negativo: en que espejo vernos sino en el de nuestras reacciones frente a las personas? cómo comprender nuestro comportamiento viviendo en una burbuja social? claro, ese espejo en muchas ocasiones duele porque es bastante común encontrar que lo mas nos molesta de los demás forma parte de nuestro propio comportamientoy ahí es donde está el verdadero trabajo, he allí la mina a explotar, pues será fuente de luz si bien esa luz al principio nos hace "doler los ojos" luego nos ayudará a encontrarnos a nosotros mismos. Alguien decia, "las circunstancias no importan lo que importa es el estado del ser".
    Mauricio Guzmán

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    1. Yo también pienso que mirarnos en las otras personas nos enseña mucho, Mauricio :-)

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  9. Anónimo28/1/14

    Gracias por el post. Me ha encantado, entre otras cosas, por lo verdad que es, por lo que dices de tu madre, ya que mi madre también lo hacía y como ya no vive, cada día echo de menos su sabiduría natural, fruto de haber sido huérfana de padre y madre desde muy pequeña, que le hizo hacerse fuerte, para salir adelante.
    En resumen, que cuando tu tienes claro lo que puedes/debes hacer, todo lo demás es más llevadero...
    Mª Luz Rosaleny Peiró

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  10. Gracias por tu reflexión, M! Luz, me ha encantado la ternura que desprende.
    Y yo también estoy de acuerdo en que si tienes las cosas claras todo lo que llegue será un poco más sencillo :-)

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  11. ¡¡Maravilloso post Edita!! ¡¡Qué sabias son nuestras amatxos!! ;-)

    Yo, después de todo lo vivido y visto a mi alrededor, opino igual que ellas:
    cada uno de nosotros tenemos "nuestros propios pobres" sobre todo hoy día.
    En todos los sentidos... niños y personas mayores... Si cada uno de nosotros diera
    todo lo que es capaz de dar todo sería de otra manera.

    Pero es tan fácil darle al de "fuera" y hablar de boquilla para quedar bien...
    y luego ves a los de su casa desamparados...

    Me debo estar haciendo "mayor" pues cada vez me cansan más las filosofías y dichos
    y palabrerías y bla bla bla para luego no ver los hechos in situ, que es lo que cuentan.

    ¡¡Muchas Gracias por tus palabras, sigue inspirándonos!! :-D

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    1. Muchísimas gracias a ti, Amaia, por tu tiempo y tu interés. Estoy muy contenta de sentirte cerca :-)

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