27 de enero de 2015

El influjo de la perspectiva



Cuando hablamos ofrecemos al interlocutor, a menudo inadvertidamente, numerosa información sobre nuestra propia perspectiva de las cosas. 

John Wilhelm, Girafe Contest
El gran Álex Grijelmo, que publica artículos llenos de agudeza,  me cautivó una vez más con  El influjo de la perspectiva, que te recomiendo vivamente.  Para muestra, un botón: 

Se atribuye al torero Rafael El Gallo (1882-1960) una anécdota que explica muy bien este problema. El diestro sevillano había tenido una mala tarde en A Coruña (entonces La Coruña) tras un largo viaje, y deseaba salir de inmediato hacia Sevilla. Le recomendaron pernoctar allí porque Sevilla quedaba demasiado lejos, a lo que él contestó: “Sevilla está donde tiene que estar. Lo que está lejos es esto”.      

Aborrezco la tauromaquia, y aún así reconozco que es una anécdota brillante.

El artículo es una clase magistral, trufada de humor, con numerosos ejemplos y frases para la reflexión, como "Los enfoques dependen de nuestro sentido de la relevancia".

Qué es relevante para nosotros se trasluce en nuestro lenguaje de múltiples formas:  las palabras que escogemos, la sintaxis que utilizamos, el orden en que exponemos nuestras ideas, la entonación que aplicamos,  los ejemplos que ofrecemos...

Y no solo en el lenguaje:  cómo utilizamos el espacio, qué tipo de orden reina en nuestra mesa de trabajo, qué adornos escogemos para nuestro despacho / coche / etc., qué lugares preferimos para encontrarnos con clientes, colaboradores o proveedores...  cada cosa que hacemos  explica qué es importante y en qué medida.  Y cada cosa que no hacemos también.

Así que nuestros interlocutores, que pueden estar en el mundo real y/o el virtual, pueden obtener muchísima información sobre cómo vemos nosotros el mundo.

En el ámbito de la organización ocurre lo mismo, puesto que seguimos hablando de personas.  Por eso es tan importante pararse de vez en cuando a reflexionar sobre cuáles son mis perspectivas habituales.  Te invito a leer Cada uno con sus gafas, antiguo post en el que hablaba del  tema.

Para una persona que lidera un equipo es especialmente importante porque lo que se deduce de su perspectiva tiene tanta o más capacidad de convicción que su discurso. 

Por eso es recomendable que de forma periódica nos paremos a pensar desde qué perspectiva estamos relacionándonos. Por si te apetece pensar un poco sobre el particular te ofrezco aquí algunas perspectivas diferentes sobre la perspectiva :-)


Una aproximación de premio nobel:   Peter Higgs y las personas 

Una reflexión humorística sobre las constricciones ideológicas:   Teoría de la boina

Una caricatura genial desde la perspectiva del cliente:  Algo más de cancamusa 

Sobre la importancia de romper paradigmas: Si no les dejas pensar, ¿cómo quieres innovar?

Desde la perspectiva de quien desconoce qué ocurre:   De rumores y rinocerontes

Cuando está en juego un puesto de trabajo: No congeniamos, vete


Y en clave de humor:

Un divertimento culto y creativo: Sintetia, si la  física fuera economía 

Qué dice y qué entiendo  ¿Normal, o ecológico?

Perspectivas diferentes en edades diferentes: Un problemilla de comunicación


En Clave de humor: El hormiguero, "Cuestión de perspectiva" (a partir del minuto 2,06)




Otro enfoque sobre perspectiva:

Un buen resumen  Cuestión de perspectiva

4 comentarios:

  1. Me ha encantado tu post Edita y la anécdota del Gallo me ha parecido suprema. Es verdad, todo en nuestra vida depende de la perspectiva con que se mire por eso en esta vida tan acelerada que llevamos a veces nos pasen desapercibidas acciones que llevamos a cabo con cotidianeidad y que pueden tener más repercusión de la que pensamos. Un abrazo.

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    1. Muchas gracias, Alicia, por leer el artículo y por tu aguda reflexión. No hace falta decir que estoy de acuerdo, obviamente :-)

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  2. ¡¡Edita, me ha encantado la entrada!! Qué importante esto de la perspectiva...

    En cierta ocasión me pasó, aquí en la plaza del pueblo..., (je je je, parece la canción de Tequila: https://youtu.be/e6pQZ299FZ8), que yo estaba en una de las esquinas viendo algo que había sucecido en el centro. Había mucha gente por todas partes queriendo verlo todo pero el cordón policial no lo permitía adecuadamente...

    Cuando todo finalizó, la gente nos fuimos juntando. Yo estaba con una conocida que lo había visto también pero desde la otra punta de la plaza.

    Una persona que llegaba en aquel momento y no había visto nada se nos unió y nos preguntó lo que había pasado y a qué se debía aquel jaleo.
    La que había estado en la otra punta de la plaza tomó la palabra y le narró una historia que yo no había vivido...

    Cuando entré en casa y se lo conté a mi familia, comprendimos de primera mano, lo peligroso que es afirmar algo con demasiada firmeza, pues yo no había visto las cosas tal y como esa persona las narraba...

    ¡¡Un abrazo Grande!!

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    1. Justamente tu última frase es el mensaje importante del artículo, Amaia, muchísimas gracias por tu aportación :-)

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